
**Una semana en el infierno**. Benjamin Pavard, refuerzo estival del **Olympique de Marseille**, probablemente está atravesando su peor racha desde que se unió al club al final del mercado de fichajes. Tras desviar involuntariamente un tiro de Alisson Santos, provocando la derrota de su equipo el miércoles frente al **Sporting de Lisboa** en la **Liga de Campeones** (2-1), el internacional francés volvió a marcar en su propia puerta el pasado sábado durante el partido de **Ligue 1** que su equipo perdió ante el **Lens** (2-1). Justo antes de esto, al final de la primera parte, ya había cometido un error al conceder un penalti que fue transformado por **Odsonne Édouard** para igualar el marcador antes del descanso.
No se puede decir que su desempeño en estos dos partidos haya sido **ejemplar**. El defensor de 29 años se disculpó con los aficionados del OM en la noche del sábado a domingo a través de su cuenta de **Instagram**. «Aficionados marseillais, estoy **disculpado**. Esta derrota es para mí, he cometido errores y asumo la **responsabilidad**», escribió Pavard en una historia en la red social.
«Cuando **llevamos** esta camiseta, debemos ser **irrefutables**, y esta noche no lo he sido. Les prometo que daré todo para recuperar su confianza y honrar esta camiseta. Gracias por su apoyo, incluso en los momentos difíciles. **Vamos a levantarnos juntos**», concluyó.
Roberto De Zerbi en apoyo
A pesar de que el campeón del mundo 2018 decidió asumir la carga de la responsabilidad de la desconexión del equipo en el **Stade Bollaert**, su entrenador **Roberto De Zerbi** no quiso cargar demasiado sobre él. «Las dos derrotas no se pueden explicar por las dos actuaciones de Pavard», apuntó el técnico italiano en rueda de prensa.
«Tuvo mala suerte en Lisboa, en el gol del empate por unos pocos centímetros (Pavard estaba mal posicionado en el primer gol del Sporting), además de desviar el balón a la **red**», añadió tras defenderlo en el micrófono de **Ligue 1 +**, justo después del partido. «Ha tenido mala suerte recientemente, pero estoy contento de tenerlo con nosotros».
Impacto en el equipo
La racha negativa de Pavard plantea interrogantes sobre su impacto en el equipo. A pesar de ser un defensor de alta calidad y haber brillado en varias ocasiones con la selección nacional, sus recientes errores han suscitado una considerable **crítica**. La confianza es clave en el fútbol, y el hecho de que Pavard haya tomado el tiempo para disculparse reconoce la importancia de la **responsabilidad personal** en un equipo.
La respuesta de los aficionados
Los aficionados del Olympique de Marseille son conocidos por su pasión y lealtad inquebrantables. Las reacciones a las disculpas de Pavard han sido mixtas. Algunos aprecian su **honestidad** y disposición a asumir el error, mientras que otros están menos **comprensivos**, exigiendo un rendimiento superior por parte de un jugador de su calibre. El vínculo entre los jugadores y la afición es fundamental, y Pavard deberá trabajar arduamente para reconstruir esa **relación**.
Las perspectivas futuras
Con el rumbo de la temporada aún en juego, es esencial que Pavard utilice esta experiencia como una lección. La presión en el **fútbol profesional** puede ser abrumadora, pero los grandes jugadores son aquellos que saben levantarse tras caídas. La próxima vez que el OM salte al campo, Pavard podría tener la oportunidad de demostrar su crecimiento y compromiso, tanto con el club como con sus aficionados.
La situación actual de Benjamin Pavard refleja los altibajos del deporte, donde la presión y el deseo de triunfar pueden generar resultados inesperados. Será crucial observar cómo se recupera de esta racha y qué decisiones tomará en el futuro para volver a ganarse la confianza de su equipo y seguidores.

