
“El centro de acogida de Bredene, que tuvo que estar cerrado durante cuatro meses debido a todo tipo de abusos, no podrá permanecer abierto ni un día más”, afirma el ministro flamenco de Bienestar Social, Gennez. Los residentes son personas mayores de 65 años, pero también personas que necesitan ayuda psicológica, tienen alguna adicción o se encuentran sin hogar.
Gennez quiere que el gobierno local les encuentre un nuevo hogar. Quiere destinar una gran suma de dinero en el futuro a la creación de plazas adicionales en el sector sanitario. Pero no está claro cuánto tiempo.


