El caso del médico que ayudó a alimentar la adicción a la kétamina de Matthew Perry, el famoso actor de “Friends”, ha captado la atención mediática tras su trágica muerte en 2023. Aunque no se le atribuye directamente la muerte de Perry, el Dr. Salvador Plasencia enfrenta serias acusaciones por su papel en la provisión del anestésico a la estrella de Hollywood.
Un médico detrás de la tragedia
Matthew Perry fue encontrado inconsciente en su jacuzzi a los 54 años, lo que desató una ola de condolencias y homenajes en el mundo del espectáculo. La muerte del actor dejó a sus fans en estado de shock, mientras que dos años después, el Dr. Plasencia es juzgado como uno de los responsables de haber perpetuado la adicción del actor.
Des flacons a precios exorbitantes
Aunque Plasencia ha reconocido haber vendido, semanas antes de la muerte de Perry, alrededor de 20 frascos de kétamina, el costo de cada frasco asciende a 2,000 dólares, cuando el precio real para los médicos era solo de 12 dólares. La fiscalía sostiene que Plasencia estaba organizando la “explotación” de Perry, lo cual pone en cuestión la ética médica y la responsabilidad profesional.
En un mensaje de texto recuperado por las autoridades, el Dr. Plasencia se cuestionaba: “¿Cuánto va a pagar este crétino?” refiriéndose a Perry. Esto añade una capa de desprecio hacia la situación que enfrentaba el actor, obligando a muchos a preguntarse sobre el verdadero carácter del médico.
Adicción y manipulación
Perry inicialmente recibió la kétamina bajo supervisión médica como parte de un tratamiento para la depresión. Sin embargo, con el tiempo, el uso de este anestésico se desvió hacia el abuso, desencadenando una dependencia que resultó en su inevitable tragedia. Plasencia inyectaba frecuentemente la sustancia a Perry en su hogar, lo que plantea dudas sobre el comportamiento profesional del médico.
Consecuencias legales y la “reina de la kétamina”
La pena que enfrenta el Dr. Plasencia podría ser de hasta 40 años de prisión. Durante su reconocimiento de culpabilidad, afirmó estar “profundamente arrepentido” y espera que este caso sirva de alerta para otros profesionales de la salud. Su abogada, Karen Goldstein, afirmó que este incidente puede inspirar una regulación más estricta en el uso de la kétamina en el ámbito domiciliario.
Además de Plasencia, otros implicados como el asistente personal de Perry, un intermediario y una distribuidora conocida como Jasveen Sangha, también se enfrentan a cargos. Sangha es conocida como la “reina de la kétamina” en círculos de Hollywood, y su papel en la tragedia de Perry será scrutinado en los juicios que se avecinan.

