
Con un cálculo cuidadoso, se puede lograr un rendimiento del tres al seis por ciento, principalmente a través del autoconsumo. En un ejemplo de cálculo, fueron Probador de Stiftung Warentest suponga dos situaciones: un sistema fotovoltaico con una salida de ocho kilovatios (kW) sin almacenamiento y un sistema fotovoltaico del mismo tamaño con cinco kilovatios hora (kWh) de capacidad de almacenamiento. Esto incluía costos operativos del 1,5 por ciento del precio del sistema por año (para seguros, mantenimiento, alquiler de medidores, reparaciones, costos de asesoría fiscal, reemplazo del tanque de almacenamiento después de 13 años) o 200 euros por año, aumentando en un 1,5 por ciento anual.
En el Ejemplo de cálculo sin memoria los costes de adquisición fueron de 12.000 euros y el autoconsumo fue del 25 por ciento. Después de 21 años, había un superávit de 8.500 euros, que es uno Rendimiento del 5,24 por ciento.
En el Ejemplo de cálculo con memoria los costes de adquisición fueron de 16.800 euros, y gracias al sistema de almacenamiento, el autoconsumo se elevó al 40 por ciento. Después de 21 años, había un superávit de 8.600 euros, que es uno Rendimiento del 3,94 por ciento.
