
ELa las noticias de muerte de david lynch a sus 78 años tiene sacudió el mundo del cine. El director estadounidense, famoso por obras visionarias como Picos gemelos Y Calle Mulhollandse fue un extraordinario legado hecho de surrealismo, inquietud y belleza onírica. Mientras se multiplican los homenajes a su arte, hay un episodio curioso en su carrera que vale la pena recordar: en 1991Lynch probó suerte en dirección de un comercial para Barillaen colaboración con el actor francés Gerard Depardieu. Un paréntesis italiano, discreto pero significativo, que revela una faceta menos conocida del gran maestro.
El comercial de 1991
El anuncio, ambientado en el sugerente Marco de la Piazza Navona en Romaes una pequeña historia de bondad y sencillez. Gérard Depardieu, protagonista de la escena, está sentado a una mesa de un bar leyendo un periódico, cuando un niña se cae de la bicicleta y empieza a llorar. Para consolarla, Depardieu la lleva a su mesa, le preparar un plato de pasta y logra arrancarle una sonrisa, ante la mirada benévola de una pareja de transeúntes.
El final aporta un toque más de ligereza: mientras Depardieu retoma su lectura, llega una joven en scooter, interpretada por Alessia MerzEso cae desastrosamente. Con expresión suplicante, ella también pide su “plato de consolación”. El comercial finaliza con el reclamo: «Barilla, la más deliciosa de las creaciones italianas»celebrando la pasta como símbolo de consuelo y compartir
David Lynch y Barilla, una combinación sorprendente
La colaboración entre David Lynch y Barilla puede parecer sorprendentepero no es del todo aleatorio. En los años 80 y 90, Muchos directores de renombre internacional se acercaron al mundo de la publicidad.atraído por la posibilidad de experimentar con nuevos lenguajes visuales. Lynch, que comenzó su carrera como artista visual antes de convertirse en director, encontró en este proyecto una oportunidad de contar una historia universal con su propio estilo único, respetando al mismo tiempo el mensaje de la marca.
Y no fue un caso aislado. Entre los años 90 y 2000, el director estadounidense firmó unos quince vídeos promocionales Para marca reconocida internacionalmente: desde Gio de Giorgio Armani, hasta Opium de Yves Saint Laurent, pasando por Adidas, Alka-Seltzer Plus e incluso el test de embarazo Clear Blue. Incluso en estos proyectos, Lynch aportó su estilo único, capaz de transformar la publicidad en pequeñas obras de arte.
Un artista multifacético
Con su fallecimiento a la edad de 78 años, el El mundo pierde a una figura que supo cambiar el cine.. Su capacidad para explorar el inconsciente y sus contradicciones lo convirtió en un punto de referencia para generaciones de artistas. Sin embargo, episodios como el comercial de Barilla demuestran que, además de sus famosas películas, Lynch también supo brillar en proyectos más pequeños.
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