
El primer antecedente del partido de hoy en Doha fue en 1950, terminó 1-0 y aún hoy se recuerda como “El Milagro de Belo Horizonte”. En el campo Colombo, Pariani y el héroe, el portero Borghi: los tres de origen milanés, los tres criados en la misma parroquia de San Luis, que todavía hoy se llama San Ambrosio.
Hoy es Inglaterra vs Estados Unidos. Y no puede ser, nunca lo fue, un juego normal. Porque en el fútbol, más que en cualquier otro ámbito de la vida y de la sociedad civil, los ingleses sienten -sentirían- que pueden recuperar su antigua superioridad sobre los voluntariosos, pero todavía toscos, hombres de las colonias al otro lado del Atlántico.
