
Croix de Calvaire, Obus y Militarizados: La Seguridad en la Gran Brocante de Crèvecœur-le-Grand
Un Evento Histórico
Desde hace más de 50 años, el Jueves de la Ascensión se celebra con gran fervor en Crèvecœur-le-Grand, una comuna del norte de Oise, Francia. Este día es especial, pues atrae a miles de visitantes a la mayor brocante del departamento. Aunque la pandemia ha afectado la afluencia de visitantes, este evento sigue siendo uno de los más destacados de la región.
Datos del Evento
El 14 de mayo, la brocante había previsto inicialmente la participación de 600 expositores, incluidos 400 profesionales, y se esperaban más de 40,000 visitantes. Sin embargo, la compleja meteorología del día —con lluvia, granizo y frío— hizo que las expectativas se ajustaran a la baja, afectando la participación tanto de vendedores como de compradores.
Seguridad y Orden Público
La seguridad es una prioridad en un evento de tal magnitud. Este año, se movilizaron 20 gendarmes y se contó con el apoyo de 8 militares del dispositivo Sentinelle. La comandante adjunta Caroline Beauvois explicó que su principal tarea era garantizar la seguridad de todos los asistentes y asegurar el orden alrededor de los 600 stands.
Control de Estacionamiento
La gestión del estacionamiento fue crítica. El mayor Gianni Bartolotta destacó la importancia de mantener las vías de acceso libres para vehículos de emergencia. Durante el evento, se registraron solo dos vehículos en infracción, uno de los cuales fue movido por su propietario, mientras que el otro fue remitido a la grúa.
Vigilancia Constante
Con el objetivo de prevenir actos delictivos, un gendarme se mantuvo en el área de recepción para atender posibles denuncias, mientras el resto de las fuerzas se desplazaba por el terreno. La presencia visible de las autoridades generó un ambiente de confianza entre los visitantes y los expositores. “La gente se siente segura cuando nos ve”, apuntó un brocanteur.
Control de Productos
Uno de los focos de atención fue el control del material que se comercializaba. La chefa de escuadrón hizo hincapié en que todos los vendedores deben tener un registro de la procedencia de sus productos. En el evento del año pasado, se habían encontrado objetos como un obus y conchas de tortuga, lo que subraya la importancia de una supervisión estricta.
Un Caso Singularity: La Croix de Calvaire
Unstand que llamó la atención de las gendarmes fue el de una gran cruz de hierro, supuestamente adquirida por el vendedor en una brocante en Belfort. Sin embargo, debido a la falta de un registro de su origen, su stand fue objeto de un examen minucioso.
Procedimientos Diligentes
“Todos los objetos serán fotografiados y el vendedordeberá justificar su procedencia. En caso contrario, se arriesga a sanciones”, advirtió Beauvois. La cruz también será incluida en una ficha de difusión para verificar que no provenga de un robo.
Insatisfacción y Cumplimiento de Normas
Mientras que algunos expositores cumplían con las normativas, otros intentaron eludir la vigilancia, como un joven que apagó su scooter al notar la presencia de las fuerzas del orden. Pero no todos se escaparon del control; dos jóvenes en patineta fueron abordados por su velocidad en áreas restringidas.
Conclusión
La gran brocante de Crèvecœur-le-Grand no solo es un evento comercial, sino un ejemplo de cómo la seguridad, la vigilancia y el cumplimiento de normativas juegan un papel fundamental para garantizar la tranquilidad de todos los asistentes. Mientras vendedores y compradores disfrutan de la experiencia, las fuerzas del orden trabajan incansablemente para mantener el orden y la legitimidad en este evento emblemático.

