
“Tuve una infancia muy, muy difícil”. En los últimos años, el rey Felipe ya no se anda con rodeos cuando se le pregunta por su infancia. Nuestro monarca ha quedado profundamente marcado por su crianza, y no es el único miembro de la realeza que ha sufrido un trauma grave por el vínculo con su padre. Las muchas disputas históricas entre cabezas coronadas y sus hijos son obvias. Aunque la generación actual está haciendo todo lo posible por romper con el pasado.
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