
Prepárese para la probable nueva ola pandémica de Covid que se espera en otoño. Esta es la advertencia que la Comisión Europea dirige a los Estados miembros, indicando claramente, en un nuevo documento, las medidas prioritarias a tomar. El primero es impulsar con fuerza la vacunación, utilizando todos los inmunizantes disponibles actualmente y sin esperar a la llegada de productos adaptados contra las variantes del virus.
Foco en los grupos más vulnerables
Incluso las vacunas ya disponibles, reitera la UE, son efectivas y garantizan protección contra enfermedades graves. Con respecto a las vacunas adaptadas, el ejecutivo de la UE sugiere desarrollar de inmediato programas nacionales para identificar qué preparados se deben usar y para qué grupos de población. Por lo tanto, llenar los vacíos en la cobertura de vacunación sigue siendo una prioridad. Bruselas también vuelve a recomendar combinar las campañas de vacunación contra la Covid y la gripe, dirigidas en particular a los grupos vulnerables.
Intervenciones no farmacéuticas
También es “posible que algunas intervenciones no farmacéuticas”, es decir, mascarillas y distancia social, “deban reintroducirse en los próximos meses”, advierte la Comisión Europea, que sugiere algunas señales (como la ocupación de los intensivos) que debería funcionar como una campana de alarma para una reintroducción oportuna de las medidas. Mientras tanto, Novavax ha anunciado que la vacuna de proteína anti-Covid Nuvaxovid ha recibido una autorización de comercialización condicional ampliada de la Agencia Europea de Medicamentos para su administración como dosis de refuerzo homóloga y heteróloga a partir de los 18 años de edad.
Tendencia epidémica a la baja
La EMA también anunció que la respuesta sobre la vacuna de Pfizer adaptada contra las variantes Omicron Ba.4 y Ba.5, actualmente en estudio, se comunicará a mediados de septiembre. En cualquier caso, apunta la Agencia, con los nuevos boosters adaptados frente a Omicron Ba.1 y la cepa original recién aprobada, también se demuestra una fuerte respuesta frente a Omicron 5 y la variante Ba.2.75 que se está extendiendo en India y que es ” Cuidadosamente monitoreado”. En definitiva, el virus “no ha desaparecido y el juego sigue abierto”, reiteró el ministro de Salud, Roberto Speranza. Incluso, según la viróloga Ilaria Capua, el virus “reaparecerá en invierno” pero las vacunas “están funcionando contra las nuevas y viejas variantes – explicó – la población está mayoritariamente vacunada y por eso soy optimista, siempre que se respeten las reglas: la mascarilla no la podemos tirar todavía y tenemos que tomar la cuarta dosis». Sin embargo, se confirma la tendencia epidémica en descenso y el Centro Europeo para el Control de Enfermedades ECDC informa que en Europa los casos han disminuido un 14% respecto a la semana pasada, continuando una tendencia a la baja que se prolonga desde hace seis semanas. Incluso en Italia, los números continúan disminuyendo, como lo revela el último seguimiento semanal del Iss-Ministerio de Salud.
Centaurus no es más resistente a los anticuerpos que Omicron 5
La nueva subvariante de Omicron Ba.2.75, conocida como ‘Centaurus’, no es más resistente a nuestros anticuerpos que la variante Omicron 5 actualmente dominante. Esto es lo que se desprende de un estudio del Karolinska Institutet, de Suecia, publicado en Lancet infecciosos enfermedades. Evidencia considerada “muy positiva” y tranquilizadora por los investigadores porque significa que en caso de una oleada de esta subvariante, no escapa a los anticuerpos desarrollados con Omicron 5. El estudio ha querido probar la capacidad de Centaurus -detectada el pasado mes de mayo-. en la India donde se ha extendido mucho, para luego “llegar” a otros países del mundo, entre ellos Suecia, donde fue estudiado por investigadores de Karolinska. “Identificar cuán vulnerable es la población en este momento a las variantes emergentes es fundamental”, dice Daniel Sheward, investigador del Departamento de Microbiología, Cáncer y Biología Celular del Instituto Karolinska, y primer autor del estudio. “Al producir un pseudovirus para Ba.2.75, pudimos probar su sensibilidad a los anticuerpos presentes en los donantes de sangre”. Las pruebas se llevaron a cabo utilizando 40 muestras de sangre tomadas al azar en Estocolmo, tanto antes como después de la primera ola de Omicron.



