
Es la decimocuarta prueba importante de misiles en Corea del Norte este año y el líder norcoreano, Kim Jong-un, la considera una provocación. La semana pasada, Kim advirtió que podría lanzar ataques preventivos con su arsenal nuclear contra fuerzas hostiles.
La próxima semana, Corea del Sur instalará al nuevo presidente Yoon Suk-yeol, quien ha prometido adoptar una postura mucho más dura contra los vecinos del norte.
