
Como docente de educación profesional superior, me siento orgulloso de realizar un trabajo socialmente relevante. Me satisface la idea de ser útil, incluso durante las partes menos interesantes de mi trabajo. Durante el desayuno con mi hijo de 16 años, suspiro con fuerza: “Hoy tengo que revisar los informes de los proyectos de los estudiantes todo el día. Aburrido.” Su respuesta: “Bueno, creo que los estudiantes realmente disfrutaron escribiéndolos”.
Vera Hollink
Los lectores son los autores de esta columna. Un Ije es una experiencia personal o anécdota en un máximo de 120 palabras. Enviar a través de [email protected]
