
Contra las enfermedades cardiovasculares: Cuida de tu boca
La Asociación Americana del Corazón (AHA) ha subrayado cómo las enfermedades periodontales pueden aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares, llamando a un seguimiento bucodental más riguroso, especialmente en personas en riesgo.
¿Qué son las enfermedades periodontales?
Las enfermedades periodontales son afecciones inflamatorias crónicas que comienzan con la gingivitis, caracterizada por la acumulación de placa dental. Sin un tratamiento adecuado, puede evolucionar hacia la periodontitis, donde las encías se retraen y forman bolsas que atrapan bacterias, provocando infecciones. Si no se trata, puede dañar seriamente el hueso que sostiene los dientes, lo que puede llevar a su pérdida.
La AHA señala que estas enfermedades son más comunes en individuos con mala higiene bucal y otros factores de riesgo cardiovascular, como la hipertensión, sobrepeso, diabetes y tabaquismo. Factores como la sedentariedad, inseguridad alimentaria y bajo acceso a servicios de salud también influyen en su aparición.
Mecanismos de interacción entre enfermedades periodontales y cardiovasculares
Aunque no se ha confirmado un vínculo directo de causa-efecto, se han identificado algunas rutas de interacción. La entrada de bacterias en la circulación sanguínea y las infecciones vasculares son ejemplos de posibles causas directas. Indirectamente, la inflamación sistémica crónica vinculada a la enfermedad periodontal podría ser un factor determinante en esta relación.
A pesar de que la enfermedad periodontal contribuye a la inflamación crónica asociada con las enfermedades cardiovasculares, la AHA aclara que no se ha establecido un nexo causal definitivo.
Enfermedades periodontales y tratamiento: ¿Qué relación hay con las enfermedades cardiovasculares?
No hay evidencia contundente que asegure que el tratamiento de enfermedades periodontales prevenga enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, los tratamientos que disminuyen la exposición a la inflamación pueden resultar beneficiosos. La AHA sugiere que es fundamental que quienes tengan factores de riesgo cardiovascular se sometan a chequeos dentales regulares y tratamientos periodontales específicos.
Estudios han indicado que aquellas personas que se cepillan los dientes menos de una vez al día tienen un riesgo del 13,7% de desarrollar enfermedades cardiovasculares, en comparación con un 7,35% para quienes se cepillan al menos tres veces al día, además de presentar menores marcadores inflamatorios.
Conclusión: La conexión entre la salud bucal y la salud cardiovascular
El Dr. Andrew H. Tran, un reconocido cardiólogo pediátrico, afirmó: “Tu boca y tu corazón están conectados”. Esto resalta la importancia del cuidado bucal no solo para mantener una buena estética, sino también como un elemento crucial para proteger la salud del corazón. Una buena higiene bucal —cepillado regular, uso de hilo dental y revisiones dentales— es esencial para prevenir la inflamación que puede dañar los vasos sanguíneos.
Es evidente que cuidar de nuestra boca es cuidar de nuestro corazón. Es un llamado a la acción para todos: ¡no descuides tu salud oral!



