En los últimos días, **Los Ángeles** se ha convertido en un epicentro de **protestas** y **disturbios** en respuesta a las políticas antiinmigración del gobierno de **Donald Trump**. La situación ha escalado rápidamente, lo que ha llevado al presidente de EE. UU. a enviar 2,000 **militares** a las calles de esta metrópoli californiana. En el contexto de estos enfrentamientos, más de **cuarenta** personas han sido detenidas hasta ahora.
Esta es la primera vez desde **1965** que un presidente estadounidense ha ordenado el despliegue de la **Guardia Nacional** sin una solicitud previa por parte de un gobernador estatal. Este hecho ha generado una fuerte controversia tanto a nivel nacional como internacional, atrapando la atención de medios de comunicación y líderes de opinión en todo el mundo.
Trump ha calificado a los manifestantes como “**agitadores profesionales**” y ha defendido su decisión de emplear tropas, afirmando que “si no hubiéramos hecho esto, Los Ángeles habría sido **borrada** del mapa”. Esta declaración pone de relieve no solo la seriedad de los disturbios, sino también el nivel de tensión que se ha generado en torno a este asunto.
Trump n’exclut pas d’envoyer l’armée
El presidente ha insinuado la posibilidad de enviar **militares activos** a Los Ángeles y ha advertido sobre su intención de utilizar el ejército si las manifestaciones se extienden a otras partes del país. Esta inusitada directriz podría resultar en una **crisis institucional** sin precedentes, alimentando aún más los debates sobre el uso de la **fuerza militar** en situaciones civiles. Cuando fue cuestionado sobre las circunstancias que lo llevarían a tomar esta drástica medida, respondió: “La justificación será lo que yo decida”.
Para actuar de esta manera, tendría que invocar formalmente la **“Ley de Insurrección”**, un documento que ha sido utilizado en muy contadas ocasiones a lo largo de la historia de EE. UU. Expertos legales han advertido sobre los **peligros** de este enfoque, destacando que si se declara un estado de insurrección, los poderes del presidente serían prácticamente ilimitados, marcando una peligrosa senda hacia el autoritarismo.
El círculo cercano a Trump respalda su decisión, presentando su **política de inmigración** como una lucha por la “civilización”, lo que justifica, según ellos, el uso de cualquier medio necesario. Un asesor cercano a Trump argumentó que “Los Ángeles es prueba de que la **inmigración masiva** destruye sociedades”.
No obstante, estas decisiones han suscitado un amplio rechazo. La **ONU** ha instado a la “desescalada” de la situación, resaltando que no desean ver una mayor **militarización** en la región. Hina Shamsi, del **ACLU**, ha calificado estas acciones como un “**abuso** de poder” que perpetúa la violencia en lugar de buscar soluciones pacíficas.”
La Californie dans le viseur
Desde una perspectiva política, el enfrentamiento entre Trump y la **California** dominante en **políticas demócratas** es evidente. El presidente ha atacado fuertemente a figuras clave como la **alcaldesa de Los Ángeles** y el **gobernador** de California, a quienes ha acusado de no poder restablecer el orden en la ciudad. En sus críticas, ha dejado claro que considera que estos líderes han engañado a la gente sobre la verdadera naturaleza de las manifestaciones.
Además, Trump ha advertido que aquellos funcionarios que se opongan a las órdenes de **expulsiones** enfrentarán **consecuencias judiciales**. “Si los funcionarios oficiales se oponen a la ley y al orden, sí, serán objeto de **acciones legales federales**”, afirmó Trump.
En San Francisco, la situación tampoco es menos tensa, con la policía reportando arrestos masivos durante protestas igual de violentas. La policía de esta ciudad indicó que varios manifestantes se tornaron agresivos, atacando edificios y vehículos.
Finalmente, el Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) ha declarado el **centro de la ciudad** como una “zona de **rally** prohibido”. Gavin Newsom, el gobernador, instó a los ciudadanos a mantenerse firmes y tranquilos, advirtiendo que Trump está provocando el caos y la violencia, sugiriendo que no deben dejar que el presidente les dé la excusa que busca.
General


