
La defensa argumentó que A. no tenía ninguna ventaja cuando intervino la policía. “Esa mujer incluso le dobló esa vara a mi cliente. Él fue llevado al hospital, los demás no”, dijo la maestra Nadia Lorenzetti. Por lo tanto, la defensa solicitó que los hechos fueran reclasificados como agresión y agresión intencional. El acusado aceptó condiciones de libertad condicional para poder afrontar su adicción a la cocaína. “He cometido errores, pero denme una oportunidad. Tengo muchas ganas de volver a trabajar”, fue su última palabra.
El tribunal dictaminó que no hubo premeditación. Por intento de homicidio, Houssam A. fue condenado a dos años de prisión, de los cuales sólo los casi siete meses de prisión preventiva fueron efectivos. El acusado tendrá que cumplir una serie de condiciones en los próximos años.
