
MAGALI COHEN / Hans Lucas via AFP
Emmanuel Macron, ici à Paris, en septembre 2025.
POLITIQUE – Il est de **dates marquantes** qui quedan grabadas en la historia de un mandato presidencial. Sin exagerar la comparación con otros eventos relevantes del pasado, el **22 de septiembre de 2025** permanecerá en la memoria como uno de los momentos clave del mandato de **Emmanuel Macron**. Desde la tribuna de las **Naciones Unidas (ONU)** en Nueva York, el presidente francès reconocerá, en nombre de Francia, el **Estado de Palestina**.
Este gesto, **histórico y simbólico**, ya ha sido llevado a cabo por 148 países en todo el mundo, pero es importante destacar que no es un acto sin consecuencias para el presidente. Después de un tiempo de indecisión, Macron ha decidido asumir un reto diplomático considerable, enfrentándose a figuras como **Benjamin Netanyahu** y **Donald Trump**, quienes están en desacuerdo con esta decisión, así como con las instituciones judías de Francia.
El **24 de julio**, en una carta clara dirigida a **Mahmoud Abbas**, el presidente de la Autoridad Palestina (AP), Emmanuel Macron anunció que Francia “procederá a la plena **reconocimiento de Palestine como Estado**”, explicando que es necesario para “hacer avanzar la paz en el **Proche-Orient**”. Las imágenes de los **estragos** que ocasiona el ejército israelí en Gaza se ven diariamente en nuestros televisores. Bombardeos constantes afectan escuelas, hospitales y puntos de distribución de alimentos, y la población enfrenta una **crisis humanitaria** sin precedentes.
“El momento que estamos viviendo es un momento de **cambio**. O somos capaces de hacer lo necesario para preservar la solución de dos Estados, o nos dirigimos a más dramas y dificultades”, confiesa el **Elíseo**, como justificación a este acto diplomático que Emmanuel Macron decide realizar. Países como **Canadá, Australia** y el **Reino Unido** también han tomado decisiones similares, consolidándose el 21 de septiembre.
“Una gran victoria” para Barrot
Desde su elección en 2017, el presidente Macron ha **variado** su postura sobre este tema, postergando frecuentemente el **reconocimiento oficial** de Palestina. En varias ocasiones, lo hizo para no entorpecer la relación con Israel, un **socio estratégico** y amigo histórico de Francia. También ha tenido en cuenta el aumento de los actos **antisemitas** en el país.
“Esta secuencia consagra una gran victoria diplomática para Francia, demostrando que puede influir en las **grandes cuestiones** de paz y seguridad”, afirma el exministro de Asuntos Exteriores **Jean-Noël Barrot**. Mediante este reconocimiento, se intenta no solo oponerse a la **violencia** israelí, sino también **retomar** la posición histórica de Francia en la región.
Cuando pronuncie su discurso en la ONU, Macron seguramente recordará a sus predecesores, en especial a **François Mitterrand**, quien en 1982 sentó las bases al abogar por la **reconocimiento de Palestina** en su discurso en la Knesset, defendiendo la idea de que “los habitantes de Cisjordania y Gaza tengan una patria”.
El apoyo de los franceses y la aclamación de la izquierda
El gesto diplomático de Emmanuel Macron ha encontrado un fuerte apoyo en Francia. Un **sondeo de Elabe** realizado para BFMTV, difundido el 20 de septiembre, refleja que el **53%** de los franceses está de acuerdo con la decisión. Desde el ámbito político, la **izquierda** aplaude unánimemente la medida. “Aunque tardía, celebramos la decisión de Emmanuel Macron”, afirman los **Ecologistas** en un comunicado.
Incluso, el líder del **Partido Socialista**, **Olivier Faure**, ha instado a los alcaldes a mostrar su apoyo mediante la exhibición de la **bandera palestina** en sus ayuntamientos. Mientras tanto, **La Francia Insumisa** celebra este reconocimiento, pero expresa preocupación sobre las posibles **consecuencias políticas** que pueda acarrear.
Desafíos y oposiciones
No obstante, voces disidentes han surgido en los últimos días. Una decena de **personalidades** del ámbito cultural, como **Charlotte Gainsbourg** y **Arthur**, han firmados cartas pidiendo a Macron que no reconozca un **Estado palestino sin condiciones previas**. Argumentan que ofrecer tal “victoria simbólica” al Hamas sería inaceptable sin resolver antes cuestiones críticas como la liberación de los **otages**.
Furiosa, Israel ha amenazado con **represalias diplomáticas** contra Francia. Observadores sugieren que el primer ministro **Netanyahu** podría cerrar el consulado francés en **Jerusalén** o congelar las colaboraciones en el ámbito militar. Mientras tanto, los **palestinos** continúan enfrentando bombardeos y privaciones severas de libertad.
La reciente decisión de Emmanuel Macron de reconocer al Estado de Palestina ha desatado una ola de reacciones tanto a favor como en contra. Este momento no solo marca un hito en las relaciones internacionales, sino que también refleja un cambio en la política exterior francesa. Este contexto pone de manifiesto la complejidad del conflicto en Oriente Medio y las distintas posturas que se siguen manteniendo en el ámbito internacional. La pregunta sigue siendo si este reconocimiento podrá incidir de manera efectiva en la resolución del conflicto o si, por el contrario, generará más tensiones en la región.





