
La Casa Blanca casi quiere reducir a la mitad el presupuesto del Ministerio de Asuntos Exteriores y, al mismo tiempo, cerrar en gran medida el toque de dinero para las Naciones Unidas, la OTAN e innumerables organizaciones internacionales. Bajo la apariencia de ‘América primero’, se reduce rápidamente en ayuda extranjera, programas humanitarios y asociaciones globales. La propuesta, aún temprana pero reveladora, inicia un cambio radical de curso con consecuencias globales.
ttn-es-34

