
https://focus.huffingtonpost.fr/2025/06/19/0/0/4696/2641/0/0/60/0/71ad949_upload-1-itvb4dit1vy5-000-34uu4ak-1.jpg
La Cultura del Silencio en el Senado Francés
La política en Francia se caracteriza por su complejidad y muchas veces opacidad. Este mes, el programa de Complément d’enquête hizo eco de una situación alarmante en el Senado. El ambiente de trabajo se ha descrito como un sistema tóxico, donde el acoso moral parece ser una práctica habitual.
Testimonios de Víctimas de Acoso
Varios colaboradores parlamentarios han decidido levantar la voz para compartir sus experiencias. Uno de ellos, Jean-Louis Gibault, quien trabajó con Joëlle Garriaud-Maylam, denunció un “sistema de calor y frío”, que perjudicó su salud mental y física. Este testimonio revela cómo las exigencias y la falta de reconocimiento pueden llevar a empleados a situaciones extremas, como problemas de sueño y crisis de asma.
GEOFFROY VAN DER HASSELT / AFP
Gérard Larcher, presidente del Senado, ha sido criticado por su falta de acción ante estas denuncias de acoso.
La Ley del Silencio en el Senado
El programa también aborda la cultura de la impunidad que existe en el Senado. Una excolaboradora expresó que el clima impuesto es uno de “impunidad y temor”, donde las víctimas de acoso se ven forzadas a mantenerse en silencio. En 2023, el despacho del Senado se negó a clasificar como acoso moral los actos denunciados por excolaboradores de la senadora Esther Benbassa, lo que resalta un claro desafío a la justicia.
La Hipocresía de los Legisladores
El episodio también señala lo que muchos consideran una hipocresía por parte de ciertos senadores. Estos políticos son capaces de ofrecer discursos elocuentes sobre la moralidad y la ética, pero sus actos en el Senado son contradictorios. Un ejemplo destacado es el caso de Joël Guerriau, quien abogó en el hemiciclo contra las drogas y se vio envuelto en una acusación grave sobre agresión sexual en 2023.
El “Pasar la Escoba” de Gérard Larcher
Gérard Larcher, el presidente del Senado, ha sido criticado por su manejo de estas situaciones delicadas. Un testimonio recogido en el documental destaca que su método consiste en “meter todo bajo la alfombra”, evitando cualquier ruido que pueda comprometer la imagen institucional del Senado. Además, ha hecho caso omiso del artículo 40 del código penal, que obliga a las autoridades a informar sobre crímenes y delitos.
Acciones Insuficientes para un Cambio Real
A pesar de la instalación en 2018 de una celula de escucha, que incluye expertos en salud mental, muchos colaboradores siguen sintiéndose desprotegidos. Esta situación ha llevado a que numerosos relatos de acoso permanezcan sin ser partícipes de un proceso judicial debido al miedo a represalias en su lugar de trabajo.
Las historias de acoso y silencio que han salido a la luz destacan la necesidad de un cambio urgente en la cultura de trabajo del Senado. La falta de acción por parte de aquellos en el poder solo perpetúa un ciclo de miedo y silencio, donde las víctimas no se sienten respaldadas. La presión social y mediática podría ser el primer paso para obligar a estas instituciones a tomar medidas concretas que protejan a los trabajadores y garanticen un ambiente laboral seguro y respetuoso.




