
¿Qué son los alimentos ultraprocesados?
Los alimentos ultraprocesados son aquellos que han sido sometidos a una transformación intensa, lo que les confiere características que se alejan de su forma original. Según el Instituto Nacional de Consumo, este tipo de alimentos a menudo contiene aditivos que no son esenciales para la salud, diseñados para mejorar su textura, sabor, color o aroma. Éstos son comunes en más del 60% de los productos de los supermercados.
¿Cómo identificar los ultraprocesados?
Detectar alimentos ultraprocesados puede ser complicado debido a la falta de un etiquetado claro. Sin embargo, hay algunas estrategias que podemos emplear:
1. Lee la lista de ingredientes
Si un producto tiene más de cinco ingredientes en su lista, hay un 80% de probabilidades de que sea ultraprocesado. Presta atención a los nombres complicados, ya que suelen indicar la presencia de ingredientes poco comunes en la cocina.
2. Busca indicadores específicos
La presencia de ingredientes como aceites hidrogenados, emulsionantes, y otros aditivos químicos (ejemplo, maltodextrina, almidones modificados) son señales claras de que el alimento ha sido ultraprocesado. Los aditivos suelen aparecer como códigos (E seguido de números), lo que puede hacer más difícil su identificación.
3. El Nutri-Score no es suficiente
El sistema Nutri-Score, que clasifica los alimentos en función de su valor nutricional, no siempre es fiable para identificar alimentos poco procesados. Se ha reportado que un 12.5% de los alimentos ultraprocesados están clasificados como “A” o “B”.
Productos que engañan
Recientemente, la ONG Foodwatch ha identificado productos que, a primera vista, parecen saludables, pero que en realidad son ultraprocesados. Por ejemplo, el atún enlatado y algunos tipos de leches vegetales contienen aditivos como gomas y otros compuestos que los clasifican en esta categoría.
Riesgos para la salud
Varios estudios científicos han demostrado que consumir alimentos ultraprocesados está asociado con múltiples problemas de salud, como la obesidad, diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y depresión. La calidad nutricional de estos alimentos es preocupante, pues son ricos en grasas, azúcares y sodio, y carecen de nutrientes esenciales como fibra y vitaminas.
Conclusión
En resumen, los alimentos ultraprocesados están más presentes en nuestra dieta de lo que imaginamos. Para mantener una alimentación saludable, es crucial educarnos sobre su identificación y limitar su consumo. Al hacerlo, no solo mejoramos nuestra salud, sino que también podemos influir en la oferta de productos en el mercado.





