
El Impacto del Covid Largo en el Ciclo Menstrual
Una equipo franco-británico ha realizado una investigación crucial sobre cómo el Covid largo afecta al ciclo menstrual de las mujeres. Este fenómeno también se conoce como síndrome post-Covid-19 y se caracteriza por una serie de síntomas que comienzan generalmente en los tres meses posteriores a una infección. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), estos síntomas pueden persistir durante al menos dos meses e incluyen fatiga extrema, dolores musculares, dificultad para respirar, dolores de cabeza y problemas de concentración. Sin embargo, hasta ahora, el vínculo entre el Covid-19 y los desórdenes menstruales no había sido claramente establecido.
Ritmos Menstruales Cambiantes
Para comprender mejor este fenómeno, el grupo de investigación analizó datos de una encuesta en línea realizada en el Reino Unido entre marzo y mayo de 2021, la cual incluyó a miles de mujeres. Más de 1,000 participantes tenían Covid largo, mientras que 1,700 habían superado una infección aguda y unas 9,000 no habían contraído el virus. Los hallazgos revelaron que las mujeres con Covid largo experimentaron reglas más abundantes y prolongadas. A su vez, también reportaron un aumento en los sangrados intermenstruales. Por el contrario, las mujeres que se habían recuperado de un Covid de duración estándar experimentaron pocas alteraciones en sus ciclos menstruales.
Además, se realizó un seguimiento de los síntomas cotidianos de Covid en 54 mujeres durante tres meses. Estos síntomas parecían intensificarse en la fase premenstrual y durante y justo después de la menstruación, abarcando síntomas como la fatiga, dolores de cabeza, brouillard cérébral, dificultades respiratorias y dolores musculares.
Un Andrógeno como Protagonista
Los investigadores también midieron niveles de hormonas e inflamación a partir de muestras de sangre y tejidos de la mucosa uterina de algunas participantes, independientemente de si estaban afectadas por el Covid largo. El resultado fue que las mujeres con Covid largo presentaban niveles elevados de 5α-dihidrotestosterona, un andrógeno que generalmente se encuentra en cantidades mucho más bajas.
Esto es significativo, ya que los andrógenos favorecen la creación, migración y supervivencia de las células estromales en la mucosa uterina, células que se eliminan durante el ciclo menstrual. Así, el aumento de estos andrógenos podría ser la razón detrás de los sangrados menstruales más abundantes en mujeres afectadas por Covid largo. En contraste, los niveles de progesterona y estrógeno no mostraron diferencias significativas entre aquellas con y sin Covid largo, lo que sugiere que esta condición no alteraría el funcionamiento ovárico.
Perspectivas de Tratamiento para las Mujeres
Un hallazgo adicional de la investigación reveló que los niveles de inflamación en la sangre eran más altos en mujeres que padecían Covid largo. Esta inflamación podría estar relacionada con los problemas menstruales y también influir en la gravedad de los síntomas durante el periodo. La abundancia de reglas puede causar una deficiencia de hierro, que a su vez puede llevar a fatiga, mareos y cefaleas, agravando así los síntomas preexistentes del Covid largo.
Los autores del estudio enfatizan la importancia de identificar rápidamente estos trastornos menstruales y de proponer tratamientos adecuados para aquellas mujeres que los experimentan. Alexandra Alvergne, investigadora del CNRS, ha subrayado la importancia de considerar la relación potencialmente bidireccional entre la enfermedad y la menstruación. Según ella, los síntomas pueden variar a lo largo del ciclo menstrual mientras que la enfermedad a su vez influye en los parámetros del ciclo.
El Dr. Jackie Maybin, de la Universidad de Edimburgo, considera que esta investigación es un primer paso hacia la creación de tratamientos específicos para los trastornos menstruales en mujeres con Covid largo. Esto podría abrir la puerta a nuevos enfoques para abordar no solo los síntomas del Covid largo, sino también para mejorar la salud menstrual de esta población.
Con el creciente reconocimiento de la intersección entre la salud menstrual y las infecciones virales, es esencial que se tomen medidas para investigar más a fondo y ofrecer soluciones adaptadas a las necesidades de las mujeres afectadas.
Hay un claro llamado a la acción para que las instituciones de salud, investigadores y profesionales médicos prioricen este tema en sus agendas y ofrezcan el apoyo que tantas mujeres necesitan en esta nueva realidad post-Covid.




