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Para evitar que tus **hierbas frescas** se desperdicien, puedes congelarlas o secarlas.
En la cocina moderna, las **hierbas aromáticas** son esenciales para realzar el sabor de nuestros platillos. Sin embargo, muchas veces se compran **en exceso** y terminan **desechándose**. La buena noticia es que existen **métodos** eficaces para preservar su frescura y sabor por más tiempo. Muchas personas no saben cómo **almacenar** adecuadamente estas hierbas, lo que provoca un desperdicio innecesario. A continuación, te compartimos algunas técnicas útiles.
Cómo preservar las hierbas frescas
Al comprar **hierbas frescas**, es común encontrarse con **bultos** que se marchitan rápidamente. Para evitar que esto suceda, es importante seguir algunos pasos simples. Primero, sácales de los envases plásticos que suelen venir, ya que en ellos se acumula **humedad** y falta de oxígeno, lo que acelera su deterioro. Una vez en casa, lávalas y sécalas bien para eliminar cualquier rastro de agua que pueda provocar **moho**. Elimina las hojas marchitas o dañadas y corta las puntas de las talas, como si fueran flores.
Opciones de almacenamiento
Hay varias formas de **almacenar** hierbas frescas. Una técnica efectiva es enrollarlas en un **papel toalla** húmedo y colocarlas en el refrigerador. Es esencial cambiar el papel toalla cada dos o tres días para mantener la humedad adecuada. Después, colócalas en una bolsa de plástico o un recipiente hermético. Esta técnica funciona bien para hierbas como el **romero**, **tomillo** y **ciboulette**.
Otra opción es tratar estas hierbas como si fueran **flores cortadas**. Para ello, coloca las hierbas en un jarrón con agua fría, asegurándote de que queden sumergidas hasta un tercio. Cúbrelas con una bolsa de plástico y asegúralo con una banda elástica. Este método es especialmente efectivo para el **anís**, **perejil**, **cilantro**, **menta** y **albahaca**. Sin embargo, recuerda que la albahaca no debe guardarse en el refrigerador, ya que el frío hace que sus hojas se oscurezcan.
Conservación a largo plazo: congelar o secar
Si deseas conservar tus hierbas durante un período más prolongado, hay varias técnicas a considerar. Lo principal es prepararlas adecuadamente: **limpiar**, **lavar** y **secar** las hierbas antes de proceder. Según el chef **Éric Buisset**, el primer paso es picarlas, ya sea en rodajas o en trozos pequeños.
La primera opción para conservarlas es **congelarlas**. Puedes colocar las hierbas en una bandeja plana hasta que se congelen y luego transferirlas a pequeños **sachets**. Otra alternativa es usar bandejas de cubos de hielo, llenándolas con agua o aceite de oliva, y luego congelarlas en porciones individuales. De este modo, podrás utilizar solo lo que necesites, y la calidad se mantendrá por un periodo de entre **6 y 12 meses**.
La segunda opción, según Buisset, es **secar** las hierbas al aire. Debes extenderlas sobre un papel absorbente para eliminar la humedad restante y removerlas ocasionalmente hasta que estén completamente secas. Una vez secas, guárdalas en frascos de vidrio herméticos y etiquetados, alejadas de la luz. Al rehidratarlas en una ensalada, recuperarán parte de su frescura, lo que es sorprendente.
Con estos sencillos consejos, podrás disfrutar de tus hierbas frescas durante más tiempo, reduciendo el desperdicio y maximizando el sabor de tus platillos. No dejes que tus hierbas se marchiten en la nevera, sino que pon en práctica estas técnicas y sorpréndete de lo fácil que es mantenerlas frescas y deliciosas. Recuerda que la clave está en el **cuidado** y el **almacenamiento** adecuados, lo que te permitirá llevar la frescura del campo a tu mesa todos los días.


