
El cometa 3I/ATLAS fue observado de cerca el 3 de octubre, cuando se acercó a Marte, pasando a unos **30 millones de kilómetros** de distancia. A pesar de que la sonda Mars Express de la Agencia Espacial Europea (ESA) no pudo captar su imagen, la ExoMars Trace Gas Orbiter sí lo hizo, registrando el cometa a una velocidad impresionante de **210,000 km/h**.
Descubrimiento y datos sobre el agua en 3I/ATLAS
Un grupo de astrónomos de la Universidad de Auburn, liderados por Zexi Xing, utilizó la observación del **Observatorio Neil Gehrels Swift de la NASA** para detectar la **firma ultravioleta** de **hidroxilo**, un subproducto químico del vapor de agua. Este hallazgo confirma que el cometa lleva consigo **trazos de agua**, lo que podría cambiar la forma en que tomamos en cuenta la actividad cometaria.
Las emisiones de hidroxilo se calcularon dentro de un radio de **10 arcos** y se estimó que en julio había **2.2 × 10³⁰ moléculas** en su actividad. Esta cifra aumentó a **4.2 × 10³⁰ moléculas** a mediados de agosto. Esto implica que el cometa está expulsando alrededor de **40 kilogramos de agua cada segundo**, lo que equivale a **1.36 × 10²⁷ moléculas por segundo**.
Adicionalmente, se determinó que al menos el **8% de la superficie del cometa**, aproximadamente **7.8 kilómetros cuadrados**, está activamente liberando vapor. Esta tasa de actividad es notablemente alta en comparación con el **3-5%** observada en la mayoría de los cometas. Estos resultados sugieren que **3I/ATLAS** probablemente tiene una superficie rica en **hielo** que está expulsando granos volátiles de **polvo**. Este fenómeno de liberación continua después de dejar el núcleo del cometa lo posiciona como uno de los visitantes interstelares más activos jamás grabados.
La relevancia de estos hallazgos
La actividad de agua observada fue notable, especialmente porque **3I/ATLAS** se encontraba casi **tres veces más lejos del Sol** que la Tierra, en una zona que típicamente es demasiado fría para que el agua se vaporice. Esto sugiere que el agua del cometa se libera a través de **pequeños granos de hielo** que son eyectados al espacio, donde incluso la débil luz solar suficiente puede sublímelos, un comportamiento poco común visto en solo unos pocos cometas conocidos.
3I/ATLAS y su importancia para la ciencia
El descubrimiento de agua en el cometa interestelar **3I/ATLAS** no solo es emocionante, sino que abre una ventana para que los científicos comprendan cómo los materiales necesarios para la vida pueden formarse y viajar a través de la **galaxia**. Investigadores sugieren que los cometas como **3I/ATLAS** podrían funcionar como “vehículos de entrega”, transportando agua y **moléculas orgánicas** entre sistemas estelares. Este fenómeno podría ser crucial para la difusión de los componentes de la vida a lo largo del universo.
Lo que hace a este cometa aún más intrigante es su composición química única. A diferencia de los cometas típicos, **3I/ATLAS** es rico en agua pero bajo en **cianógeno (CN)**, lo que sugiere que pudo haberse formado en una región con escasez de carbono, cerca de una estrella joven y carente de metales. Según el líder del equipo, Zexi Xing, “cada cometa interestelar que ha pasado hasta ahora ha sido una sorpresa. **‘Oumuamua** estaba deshidratado, **Borisov** era rico en monóxido de carbono, y ahora **ATLAS** está perdiendo agua a una distancia en la que no esperábamos. Cada uno está reescribiendo lo que pensamos que sabíamos sobre la formación de planetas y cometas alrededor de las estrellas”.
Este descubrimiento transforma no solo nuestra comprensión de los cometas, sino que también plantea preguntas fascinantes sobre el origen y la distribución del agua y la vida en el vasto cosmos. La investigación continúa, y esperamos que futuras observaciones de 3I/ATLAS y otros cuerpos celestes en su camino revelen más secretos sobre la historia de nuestro universo.
