
Del pesado legado de Pablo Escobar y de un fútbol que vivía gracias al dinero de los narcos, al asesinato de Andrés Escobar, un largo y sangriento viaje que desemboca en la final del domingo contra Argentina. el de la redencion
“Si don Pablo hubiera estado vivo, nunca hubieran matado a Andrés”. Así lo dijo hace unos años Popeye, nacido Jhon Jairo Velásquez, uno de los sicarios y guardaespaldas de Pablo Emilio Escobar Gaviria, el rey del narcotráfico colombiano en los años 80. Esa muerte fue el principio del fin de los años de gloria. Fútbol colombiano. Sólo hoy puede levantarse, con la final de la Copa América alcanzada 23 años después de la última, la ganada en casa en 2001, por 1-0 a México, con gol del jugador del Inter Iván Córdoba. En el que, sin embargo, Argentina y Canadá no participaron por razones de seguridad, mientras que Brasil y Uruguay participaron sin sus mejores jugadores.
