
Médico de campo, investigador, Emmanuel Labat fue homenajeado en su pueblo natal, 100 años después de su muerte. Se le dedicó una placa.
El pequeño pueblo de **Gimbrède** celebró el pasado sábado el centenario de la muerte de una figura local, un hijo de la tierra que se convirtió en un médico de renombre: **Emmanuel Labat**. En el evento, Pascal Geneste, director de los Archivos Departamentales y vicepresidente de la **Sociedad Arqueológica del Gers**, ofreció un repaso a la biografía del Dr. Labat, subrayando su legado en la comunidad.
Nacido el **27 de octubre de 1853** en Gimbrède, Emmanuel Labat encarna un destino excepcional. Hijo de agricultores de **Rouillac**, Labat tuvo la suerte de recibir educación de cuatro maestros locales que impulsaron su ascenso social. Como estudiante brillante, logró ingresar a la **Escuela de Medicina de París**. Su tesis, presentada en **1881** y centrada en investigaciones obstétricas, consolidó su especialización en **ginecología**.
Sin embargo, a los **28 años**, decidió renunciar a una carrera prometedora en la capital para regresar a su pueblo. Desde **1883** hasta **1890**, ejerció como médico de campo, compaginando su labor con la enseñanza de ginecología tres días a la semana en la Escuela de Medicina de **Toulouse**.
En enero de **1888**, contrajo matrimonio con **Élisabeth Camicas**, hija del alcalde de **Laplume**, y se estableció definitivamente en **Lot-et-Garonne**. Como médico reconocido, comenzó a recibir a pacientes de toda la región, convirtiéndose en una figura clave para la salud de la comunidad. En **1907**, fue honrado con el título de Caballero de la **Legión de Honor** por **Georges Clemenceau**.
Un hombre comprometido con la sociedad
A lo largo de sus años de vida, Emmanuel Labat publicó la mayor parte de sus investigaciones durante los últimos quince años de su existencia. En **1909**, publicó “Un pueblo en Gasconia, desde el punto de vista de la higiene social”, tomando como ejemplo **Laplume**. Su obra más significativa, “El alma campesina” (1919), recoge sus reflexiones sobre la **dénatalidad**, la **emigración rural** y la vocación agrícola. A la edad de **66 años**, Labat analizó la despoblación del **Gers** en el siglo XIX, atribuyendo esta situación a la pérdida de apego a la tierra, y llegó a hablar de “degeneración”. Se considera que fue un precursor de la medicina **psicosomática**, ya que también se interesó por las condiciones sociales de sus pacientes.
Durante la **Primera Guerra Mundial**, Labat se desempeñó como médico en el Hospital de **Mujeres de Francia** en **Agen**. En **1923**, contrajo una enfermedad que lo llevó a fallecer el **6 de mayo de 1925** en París. Sus funerales en **Laplume** atrajeron a un gran número de amigos que acudieron de todos los rincones del departamento, tal como reportó el periódico “La Dépêche”.
Cien años después de su muerte, se erigió una nueva placa en su honor en su pueblo natal, gracias a la iniciativa de la asociación **La Lomagne Memoria para Mañana**. Además, su legado perdura en la región, donde una calle en **Agen** y otra en **Montauban** llevan su nombre.
La vida y obra de Emmanuel Labat son un recordatorio del impacto que un solo individuo puede tener en su comunidad. Su enfoque en la salud y el bienestar social, así como su compromiso con la educación y la investigación, han dejado una huella imborrable en la historia de **Gimbrède**. Labat no solo fue un médico y un académico, sino un verdadero defensor de su pueblo y sus gentes, cuyo legado sigue vivo hoy en día en los corazones de quienes lo recuerdan y aprecian su contribución a la medicina y a la sociedad.




