Thomas Da Silva: Un Campeón de Surf a Ciegas
Thomas Da Silva, un joven surfista vasco de 24 años, ha logrado algo extraordinario en su trayectoria deportiva: el oro en los Campeonatos del Mundo de Parasurf de la ISA (Asociación Internacional de Surf) celebrados el 7 de noviembre en Oceanside, California. Después de haber sido varias veces campeón de Francia, este triunfo se convierte en el culmen de un esfuerzo titánico.
La Fuerza de la Perseverancia
Desde que perdió la vista a los 10 años, Thomas ha recorrido un camino lleno de desafíos. Nunca imaginó que, 14 años después, se encontraría en la cima del podio mundial. “He dado todo hasta el último segundo”, comenta con orgullo. Su éxito no solo es un testimonio de su dedicación, sino también del apoyo inquebrantable de su compañero Johan Poncet. Johan es su “par de ojos” y le proporciona las instrucciones necesarias sobre las olas y las condiciones del mar, permitiéndole así orientarse y surfear con confianza.
La Tabla: Su Libertad
Para Thomas, su tabla de surf representa mucho más que un simple equipo. Aunque no puede ver, su agudizado sentido del oído y del tacto le permiten conectarse con el océano. “Escucho la ola para entender mi posicionamiento”, dice. Durante el take-off, el momento clave en que se levanta en la tabla, puede sentir la altura de la ola, lo que le da la confianza para dominarla.
Descubriendo el Surf
Originario de Bayonne, Thomas descubrió el surf a los 15 años a través de la asociación Handi Surf. La primera vez que se aventuró en el agua, experimentó una explosión de adrenalina y velocidad que le reveló su pasión por este deporte. Antes de perder la vista, disfrutaba de actividades al aire libre como bicicleta, motocross y descenso en montaña.
Compromiso con la Comunidad
Tras completar su BTS en turismo, Thomas decidió dedicarse por completo a su pasión por el surf. Desde entonces, entrena incansablemente entre la costa vasca y la Martinica. “El océano es un terreno de juego ideal para crecer. No hay obstáculos, somos 100 % libres”, reflexiona. Sin embargo, también reconoce las dificultades que enfrentó debido a su ceguera. “Aisla. Me costó hacer amigos y practicar deportes”, señala.
Para combatir este aislamiento, fundó la asociación The Blind Surfer, que tiene como objetivo promover el surf entre jóvenes con discapacidad visual. “Soy campeón, sí, pero lo que realmente me emociona es poder ayudar a los adolescentes a dejar atrás sus dificultades, aunque sea por un día”, afirma con convicción.
Un Surfer en Oro
Thomas Da Silva no es solo un campeón sino también un verdadero inspiración. Su historia demuestra que a pesar de las adversidades, la pasión y el apoyo pueden llevar a cualquier persona a superar sus límites. En el océano, ha encontrado un espacio donde la ceguera no define sus límites, sino que, por el contrario, le ofrece una libertad total y la oportunidad de brillar.
