La amenaza de Pekín contra la UE
Pekín ha emitido una clara advertencia a la Unión Europea (UE), señalando que tomará medidas en caso de que se apruebe un nuevo proyecto de ley orientado a la reindustrialización de Europa sin tener en cuenta las preocupaciones chinas. Este proyecto, conocido como ley de “aceleración industrial”, busca fomentar el desarrollo de sectores estratégicos dentro de la UE, pero los funcionarios chinos lo consideran discriminatorio.
Detalles de la ley de “aceleración industrial”
El proyecto fue presentado por la Comisión Europea el 4 de marzo y deberá ser sometido a votación tanto por los Estados miembros como por el Parlamento Europeo. Esta legislación establece requisitos específicos para las empresas de sectores considerados estratégicos, obligándolas a utilizar un porcentaje determinado de componentes críticos producidos en Europa cuando reciban fondos públicos.
Preocupaciones de China
El Ministerio chino del Comercio, en un comunicado emitido el 24 de abril, expresó sus “graves preocupaciones” sobre el impacto que esta ley podría tener en las empresas chinas. Afirmaron que la adopción del texto sin diálogo podría agravar la situación entre ambas partes. “La China seguirá atentamente el proceso legislativo,” indicaron, mostrando disposición para mantener un diálogo constructivo.
Sector objetivo de la legislación
El texto legislativo se enfoca en sectores como la industria automotriz y las tecnologías de energía descarbonizada, incluyendo paneles solares, baterías y centrales nucleares. A pesar de que China no es mencionada explícitamente, es evidente que el enfoque de la ley está dirigido a contrarrestar la competencia que representan las empresas chinas, las cuales son acusadas de recibir subsidios sustanciales que afectan las dinámicas de mercado en Europa.
Inversión extranjera y restricciones
El proyecto de ley también impone restricciones a la inversión extranjera en sectores emergentes clave, abarcando baterías, vehículos eléctricos y materiales fundamentales. Se prevé que haya cláusulas exclusivas de origen europeo en las contrataciones públicas y políticas de apoyo gubernamental. Estas medidas, según el ministerio chino, exacerban la situación y podrían resultar en una clara discriminación hacia los inversores chinos.
Posibles consecuencias
Si la UE decide ignorar las propuestas y preocupaciones chinas, Pekín no dudará en tomar contramedidas. Esto podría incluir la imposición de restricciones a las empresas europeas que operan en el mercado chino, afectando de forma negativa las relaciones comerciales entre ambas partes. La tensión entre la UE y China sigue en aumento a medida que se espera que la legislación avance.


