La amenaza del clonaje de voces en Francia
Recientemente, un grupo de ocho actores de doblaje franceses, las voces de celebridades como Julia Roberts y Harrison Ford, han tomado una destacada iniciativa legal contra dos empresas estadounidenses de inteligencia artificial: Voice Dub y Fish Audio. Estas compañías son acusadas de replicar y utilizar sus voces sin autorización, en un movimiento que pone de relieve la creciente preocupación por el impacto de la IA en el sector del doblaje.
Acciones legales contra Voice Dub y Fish Audio
Los actores, quienes también abarcan a figuras como Angelina Jolie, han presentado un reclamo formal, considerado inédito en Francia. Sus demandas surgen de la funcionalidad de las plataformas de IA que permiten a los usuarios seleccionar voces de un amplio catálogo, ofreciendo la lectura de textos mediante tecnología de “texto a voz”. Esta práctica ya incluye voces reconocibles, como la del presidente francés Emmanuel Macron o el famoso futbolista Kylian Mbappé.
Los actores han asegurado que sus voces están presentes en estas plataformas sin su consentimiento. Por lo tanto, han requerido la eliminación inmediata de todos los modelos que utilizan sus voces, así como una compensación económica de 20,000 euros por daños.
“C’est quelque chose de très grave”
La actriz de doblaje Françoise Cadol, quien presta su voz a reconocidas figuras como Angelina Jolie y Sandra Bullock, ha expresado la gravedad de la situación. “Sin nuestra autorización, se está avalando nuestra interpretación; somos literalmente pirateados”, sostiene Cadol, resaltando que su medio de vida depende de sus voces.
Richard Darbois, la voz de Richard Gere y Patrick Swayze, comparte su preocupación. “Mi voz es usada para hacer decir cualquier cosa a cualquiera, mientras ellos se benefician sin que yo tenga control alguno”, dice Darbois, reflejando la angustia que sienten muchos en la industria del doblaje.
La defensa de los derechos de autor y la vida privada
Si no reciben una respuesta adecuada, los actores están preparados para una posible acción legal. Su abogado, Jonathan Elkaim, ha afirmado que estas empresas no pueden evadir las regulaciones francesas sobre derechos de autor y la protección de la vida privada, elementos que también engloban la voz de una persona.
Un problema global
El desafío del uso indebido de voces no es exclusivo de Francia. A lo largo de 2023, la actriz estadounidense Scarlett Johansson también se enfrentó a una violación de su voz por parte de la start-up OpenAI, que creó ChatGPT, y logró hacer que la empresa retrocediera. A esto se suma la reciente acción del actor Matthew McConaughey, quien ha registrado su imagen y voz para protegerse de “la IA salvaje” en el ámbito estadounidense.
En conclusión, la lucha de estos actores de doblaje no solo resalta la necesidad de una regulación más estricta del uso de la inteligencia artificial en el entretenimiento, sino que también plantea interrogantes sobre los derechos de los artistas en la era digital. Cada voz cuenta, y es primordial que se garantice su protección.


