
MANDEL NGAN / AFP
Guerre en Ukraine : negociar un acuerdo de paz sin tregua parece difícil para Kiev (y más fácil para Poutine). (foto de ilustración durante el encuentro de Donald Trump y Volodymyr Zelensky en Washington el 18 de agosto)
Las **discusiones** para poner fin a la guerra en **Ucrania** se están intensificando, pero a qué costo? Donald Trump, que hasta hace poco estaba alineado con Volodymyr Zelensky y sus aliados europeos respecto a la necesidad de un **cesar-fuego**, ha hecho un giro inesperado. En su reciente encuentro con **Vladimir Putin** en Alaska, el presidente estadounidense abogó por pasar directamente a un acuerdo de paz entre **Kiev** y **Moscú**, sin necesidad de una tregua previa.
Durante una reunión en **Washington** con Zelensky y varios líderes europeos, Trump reiteró su postura: **”No es necesario un cesar-fuego”**. Destacó su historial diplomático al insistir que, en procesos anteriores, no fue necesaria una tregua para alcanzar acuerdos. Sin embargo, la realidad es más compleja. Desde el lado europeo, líderes como el **canciller alemán Friedrich Merz** y el presidente francés **Emmanuel Macron** siguen defendiendo la necesidad de un cesar-fuego antes de cualquier negociación de paz.
El peligro de renunciar al cesar-fuego
Eliminar la cláusula de un **cesar-fuego** previo a las negociaciones podría “quitar presión” a Poutine, tal como afirma el New York Times. La ausencia de un alto al fuego podría permitir a **Rusia** mantener su ventaja militar y continuar el ataque, lo que pone en riesgo la **integridad territorial** de Ucrania.
Donald Heflin, un diplomático con experiencia, menciona que con un cesar-fuego se podrían detener “los asesinatos” y “las dos armadas se detendrían donde están”. En cambio, al optar por negociar directamente un acuerdo de paz, se tendrían que clarificar disputas territoriales que podrían prolongar el conflicto durante meses o años. La abrumadora **ventaja militar** de Rusia en este contexto les permite jugar a su favor.
Johanna Möhring, especialista en Rusia, también se alinea con esta postura. Sostiene que en la situación actual, “Vladimir Poutine no está interesado en detener su guerra contra Ucrania”, lo que contradice la idea de avanzar hacia un acuerdo de paz sin un cesar-fuego previo, lo cual otorgaría tiempo al Kremlin para solidificar sus ganancias en el terreno.
Aún en la incertidumbre, el acuerdo de paz parece complicado
Aunque se ha propuesto una reunión trilateral entre Trump, Poutine y Zelensky para discutir un posible acuerdo de paz, muchos expertos son escépticos. Malcom Davis, analista de políticas estratégicas, enfatiza que **“no se puede negociar la paz bajo el fuego de las bombas y misiles enemigos”** y considera que un cesar-fuego es “absolutamente” necesario para establecer una base para cualquier proceso de paz.
Además, la mayoría de las demandas de Rusia – como concesiones territoriales y la **no adhesión** de Ucrania a la **OTAN** – son inaceptables para el bando ucraniano. Bertrand Badie, profesor de Relaciones Internacionales, argumenta que si se llegara a un acuerdo de paz, este podría ser simplemente un alto al fuego en la práctica, lo que no aseguraría una paz duradera. Las condiciones para una coexistencia sostenible entre ambas naciones todavía necesitan ser discutidas y aceptadas.
Una paz real duradera requeriría definir un compromiso que se reconozca y respete por ambas partes. Si no se alcanzan acuerdos que permitan la estabilidad en la región, lo que puede ocurrir es algo parecido a un “no-guerra” en vez de una paz profunda, similar a la situación entre **Corea del Norte** y **Corea del Sur**. En este sentido, las regiones del Este permanecerían lentamente bajo ocupación rusa, dejando sin respuesta las aspiraciones territoriales de Moscú.
El contexto actual de la guerra en Ucrania nos muestra que cualquier avance hacia la paz es un proceso intrincado y complicado. La falta de consenso sobre cómo proceder y el poder militar de Rusia representan obstáculos significativos para un verdadero acuerdo que pueda poner fin a la violencia en la región. La comunidad internacional sigue atentamente los acontecimientos, deseando que la paz prevalezca, pero reconociendo que el recorrido hacia ella puede ser largo y lleno de dificultades.




