
“Escribiré porque mientras escribo viva”. Como un Shahrazad moderno, el habla es su arma de supervivencia. Caterina Maggi, periodista, 45 años, acaba de ser operada de cáncer. Cuando el oncólogo le dice que debe someterse a quimioterapia, acepta su vida y se pregunta por la muerte. Asustada, atormentada por las preguntas, decide escribir lo que le pasa. Es la protagonista de la segunda novela de Elysa Fazzino “Caterina y otras 7” (editora de Prova Autore), obra ganadora de la primera edición del Premio Nacional de Literatura “Contenidos y formas”, prohibido por el Observatorio de las Mujeres de las Artes. Es la segunda novela de Elysa Fazzino: la primera “Los tres amigos” (Il Seme Bianco) se estrenó en 2018.
Caterina se identifica con mujeres desconocidas de la historia
«El título provisional de la novela era Shahrazad -explica el autor- precisamente porque el protagonista confía en la palabra para sobrevivir. Las mujeres con las que Catherine se identifica casi siempre han existido en la historia, pero son desconocidas. Un descubrimiento que me permitió inventarles una vida en la ficción ficticia».
El parteaguas del antes y el después
Caterina razona como si el cáncer fuera un punto de inflexión entre un primero inconsciente y un después angustiado. Una cresta -escribe- que no te permite volver atrás. En primer lugar. Un trauma que cambia su forma de ser, como ocurrió tras el 11 de septiembre o tras la masacre de Bataclan en Francia. Nada volverá a ser igual, cuando desperdiciaba sus días como si pudiera vivir eternamente. Y vivía impulsada por los acontecimientos. Mientras que ahora se ve obligada a preguntarse qué es lo que realmente quiere. Sin lagunas.
Un viaje a lo femenino
“Caterina y otros 7 -comenta Mario Grasso, poeta, escritor y ensayista- es un viaje fascinante hacia lo femenino, que evoluciona recordando la historia de siete casos diferentes, cuyo conjunto armonioso demuestra la condición existencial de la eterna realidad humana, en su nobleza. y miseria, virtudes, sufrimientos, fragilidades, dolores y victorias”. En busca de respuestas, Caterina revive los momentos de la vida de las mujeres del pasado, pasando del diálogo a la identificación, en una sucesión de catalepsias que coinciden con las sesiones de quimioterapia. Con el puerto que es un transceptor para comunicarse con los muertos. Y es la quimio la que rompió los límites entre el antes y el después. Lo que la hace ir y volver de su vida a la de las siete mujeres con las que se identifica.
Mujeres que casi siempre han existido en la historia, desde la liberada Allia Potestas que vivió en Roma en el siglo II d.C. hasta Tapputi, químico y superintendente del palacio real de Assur, en Mesopotamia, en el 1200 a.C. o Mercuriade recuperándose de la peste o Claire en el bulevar Caterina toma fuerza de sus historias llenas de sufrimiento, pero también de energía vital y encuentra el coraje para buscar a Federico, el amor de sus veinteañeros. Cambia la percepción que tienes de ti mismo, pero también la que tienen los demás de ti. “Te vuelves frágil. Ser protegido (en el mejor de los casos) o ser ignorado (en todos los demás casos)”, escribe el autor. Conviértete en una persona de la que puedas deshacerte, como intenta hacer la empresa en la que trabajas. “Elysa Fazzino ha construido una novela original, moderna, que celebra con fuerza la feminidad, pero también llena de reflexión sobre la psique humana -subraya Laura Rizzo, del jurado del premio- y sobre el abordaje de los hechos traumáticos. Una feliz ocasión para nosotros como jurado, poder premiar un trabajo de excelente valor y una mujer que demuestra que tiene cosas importantes que contarnos”.




