
Para la historia, se investiga al hermano del Sprinter Blue, que aprovechó la facultad programada para los familiares de las Inquisiciones
Filippo Tortu no responde a los fiscales de Milán sobre el caso del espionaje contra Marcell Jacobs. El velocista italiano había sido convocado para testificar en el contexto de la investigación sobre su hermano Giacomo, acusado de competencia en intercepciones ilegales, pero decidió hacer uso del derecho de no responder, previsto para los familiares de un sospechoso.
Tortu-jacobs, el caso de espionaje
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El caso se explicó hace tres meses, cuando, como parte de una investigación realizada por la Oficina del Fiscal de Milán sobre acceso ilegal a bases de datos institucionales (coordinada por el fiscal Francesco de Tommasi), se descubrió que Giacomo Tortu se habría puesto en contacto con la agencia de investigación Equalal y, en particular, el antiguo Super Policía Carmine Gallo, que desapareció en marzo pasado, a la información de la última vez en marzo, a la actualización de la información sobre la información de los altos Irregulados de la actualidad. -Anvalos de dopaje. Jacobs. La investigación sobre el oro olímpico de los 100 en Tokio y sobre su personal (el entrenador Paolo Camossi, el gerente Marcello Magnani y el nutricionista de la época, Giacomo Strone), costó alrededor de 10,000 euros y, entre otros, por el hacker de Vicenza Gabriele Pegoraro, no habría encontrado irregularidades.
Jacobs-tortu, las relaciones
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Ambos protagonistas de esta historia habían hablado con el Gaceta del caso y las implicaciones en sus relaciones personales. “Creo en Tortu, pero fui espiado y es muy serio”, debutó Marcell. “Hablé con Jacobs, aclaramos. Y estamos en buenas relaciones”, respondió Filippo. Sin embargo, desde agosto pasado, los dos ya no han cruzado ni en la carrera ni en el entrenamiento.
La Gazzetta Dello Sport
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