
El martes, cinco organizaciones de la sociedad civil pidieron al primer ministro Mark Rutte que tome la iniciativa para resolver la crisis en la recepción de asilo en una carta de fuego. La “recepción conmovedora para decenas de miles de ucranianos” muestra que la crisis de recepción se puede resolver, dicen, y Rutte puede marcar la diferencia.
“Los Países Bajos permiten que las personas y los niños vulnerables permanezcan en condiciones degradantes”, escriben en la carta UNICEF Países Bajos, ACNUR Países Bajos, la Asociación Holandesa de Pediatría, la Cruz Roja Holandesa y el Consejo para los Refugiados. “Nuestro país permite que los niños refugiados sean aún más dañados”.
La situación de hacinamiento en el centro de solicitud de Ter Apel se ha convertido en el símbolo de la crisis en la recepción de asilo, pero no es el único problema, según las organizaciones. Por ejemplo, debido a las muchas transferencias y un registro rezagado en los municipios, se desconoce cuántos niños se encuentran actualmente en crisis de atención de emergencia. Como resultado, los niños, contrariamente a lo que ha prometido el gobierno, no tienen prioridad en la transición a lugares adecuados para el cuidado de niños. “Mientras tanto, todos se señalan entre sí. Nadie asume la responsabilidad final”.
Las organizaciones piden al gabinete que presente con urgencia el proyecto de ley que permita obligar a los municipios a habilitar los lugares de acogida. También quieren que los niños y las personas vulnerables tengan prioridad inmediata y sean trasladados a “un entorno adecuado donde puedan permanecer durante todo el procedimiento”. Los procesos de registro y el suministro de información deben mejorar y deben encontrarse soluciones estructurales, escriben las organizaciones al Primer Ministro.


