
El ganador de la última edición del Dakar está listo para volver a luchar por el primer escalón del podio. Carlos Sainz esta vez está al volante del nuevo Ford Raptor T1+, que lleva a la compañía de Dearborn a su debut en el Rally Raid más importante del mundo. “Estoy muy feliz de estar aquí, el día que ya no sienta mariposas en el estómago antes de una carrera significará que algo anda mal. Esta sensación me hace levantarme todos los días con el objetivo de entrenar duro, porque el El Dakar se puede hacer simplemente dando lo mejor de ti”. “El primer año siempre es difícil”, continúa, “pero una vez que ya has ganado y estás en un coche oficial, sólo hay un objetivo”.

