
El ex entrenador: “La victoria del Bratislava en la Liga de Campeones no lo soluciona todo. Está bien que un entrenador sea siempre positivo, pero a los rossoneri les falta concreción y atención en la fase defensiva”
Paulo Fonseca nunca se ha escondido. Desde su llegada habla de que el Milán ganará el Scudetto y aún hoy, cuando está a diez puntos del líder Napoli, aunque con un partido menos, sigue viendo un panorama positivo. Con razón, un entrenador siempre debe trasladar optimismo a su equipo. Pero precisamente porque los rossoneri tienen que recuperarse en la clasificación, también ha llegado el momento de la acción. El Milán debe empezar a sumar puntos de forma constante en el campeonato, empezando esta noche contra el Empoli, un rival complicado. Los toscanos saben defenderse y atraviesan un buen momento de forma. No será fácil, pero el Diablo se ha puesto en una situación en la que ya no puede cometer errores, aunque sólo estemos a finales de noviembre. La victoria es el único resultado aceptable, sin condiciones ni peros.
