
Septiembre es un mes de vital importancia para la **lucha contra el cáncer infantil**. Cada año, aproximadamente **440 niños** en Europa son diagnosticados con alguna forma de cáncer antes de cumplir 15 años, una cifra que ha ido en aumento en las últimas tres décadas. De esta manera, se lanza la campaña **”Septiembre en Oro”**, dedicada a sensibilizar a la población sobre esta problemática y dar a conocer iniciativas de investigación prometedoras.
¿Qué es el médulloblastoma?
Una de las principales focos de atención durante este mes es el **médulloblastoma**, la **tumor cerebral maligno** más común en la infancia. Se estima que entre **100 y 120 niños** son diagnosticados anualmente en Francia. Esta **tumoración** se origina en el cerebelo a partir de células inmaduras, y suele ser altamente **invasiva**, con la capacidad de **metastatizar** a través del líquido cefalorraquídeo al sistema nervioso central. Según el centro anti-cáncer **Gustave-Roussy**, alrededor del **50%** de los diagnósticos iniciales presentan metástasis, las cuales a menudo no muestran síntomas claros.
Estas estadísticas son alarmantes, ya que la mayoría de los casos de tumores embrionarios en el sistema nervioso central se presentan antes de los **10 años**, siendo un **40%** de ellos antes de los **5 años**.
Una investigación pionera en biobancos
Para afrontar este reto, la **Ligue contre le Cancer** ha impulsado varias investigaciones. Una de las iniciativas más notables es el establecimiento de la **mayor biobanco del mundo** dedicada al médulloblastoma, liderado por el Dr. **Olivier Ayrault** en París. Este biobanco cuenta con cerca de **400 muestras** que se utilizan para estudiar los **cuatro subtipos** de esta enfermedad. La meta es identificar nuevas **ciencias terapéuticas** que puedan revolucionar el tratamiento de esta patología.
Actualmente, los tratamientos utilizados incluyen **cirugía**, **quimioterapia** y **radioterapia**, siendo esta última especialmente tóxica para los niños, por lo que se evita en lo posible. Los estudios realizados por el equipo de Ayrault, que ya habían identificado la implicación de la proteína **SRC** en el subtipo más común en 2018, continúan con la evaluación de nuevas estrategias terapéuticas.
Retos y oportunidades en la investigación
Otro enfoque interesante es el trabajo del Dr. **Patrick Mehlen**, quien busca aprovechar la **dependencia de ciertos médulloblastomas** agresivos a la proteína **nétina-1**. Esta proteína juega un papel crucial en la supervivencia y proliferación de las células cancerosas, haciéndolas particularmente agresivas.
La estrategia propuesta consiste en **capturar la nétrine-1** con un anticuerpo diseñado específicamente para privar a las células cancerosas de esta ventaja. Esta técnica, ya se ha probado en tratamientos para adultos, podría abrir nuevas **perspectivas terapéuticas** en el tratamiento del médulloblastoma.
Modelos in vivo para entender mejor el médulloblastoma
Finalmente, otro avance importante es el desarrollado por la Dra. **Valérie Castellani**, quien utiliza **embriones de pollo** para simular el desarrollo del médulloblastoma. Dado que no se puede acceder a un feto humano para realizar estudios, este método ofrece una alternativa viable y permite implantar células tumorales humanas en áreas específicas del embrión de ave, replicando así las condiciones que se encuentran en un niño.
Este enfoque, que combina la **embriología experimental** con técnicas avanzadas de imagenología, podría ayudar a predecir el comportamiento de las células tumorales y, al mismo tiempo, preservar las células sanas del organismo.
La lucha contra el cáncer infantil, en especial contra el médulloblastoma, es un desafío que requiere un enfoque multidisciplinario y colaborativo. A través de innovaciones en la investigación, es posible que pronto tengamos tratamientos más eficaces y específicos que mejoren la calidad de vida de los jóvenes pacientes y sus familias.



