
El concierto, que estaba completamente agotado en diez minutos, reunió quinientos fanáticos para una noche llena de música y emoción. El propio Inez estaba en la primera fila y disfrutó visiblemente el espectáculo.
Los ingresos completos del concierto van a la familia de Inez, que intenta recolectar 300,000 euros a través de crowdfunding para una medicina experimental en los Estados Unidos. Este medicamento reduciría la posibilidad de una recaída y ofrece esperanza de recuperación.
