
La calle Hendrik Staetslaan de Eindhoven transformó poco a poco la mañana de Año Nuevo en un ballet acuático. Una tubería de agua explotó tras apagar el incendio de un coche. Como resultado, la calle se llenó lentamente de agua.
Después de apagar el incendio del coche, los bomberos quisieron volver a llenar el camión pulverizador con agua. Como no salió agua del primer pozo, los bomberos intentaron llenarlo con más agua calle abajo. Cuando se abrió el grifo, la tubería de agua estalló en la calle.
coche quemado
El resultado: una calle inundada con agua marrón. Alguien de la junta de agua salió inmediatamente a la calle para cerrar la fuga. El coche en Hendrik Staetslaan aún pudo apagarse, pero los bomberos no pudieron evitar que se quemara por completo.

