
Ethan Crumbley tenía 15 años cuando abrió fuego el 30 de noviembre de 2021 con una pistola semiautomática que su padre le había comprado como regalo de Navidad unos días antes. Mató a tiros a cuatro compañeros de clase e hirió a otros seis estudiantes y a un profesor.
Los padres de Crumley han sido acusados por su papel en la masacre. Antes del tiroteo, los profesores les habían informado que su hijo estaba buscando municiones en Internet, pero a pesar de esos mensajes no intervinieron. Esto lo convierte en uno de los primeros casos estadounidenses en los que se responsabiliza a los padres por un tiroteo en la escuela perpetrado por su hijo.
Los familiares de las víctimas habían instado al juez a encerrar a Crumbley por el resto de su vida.
