
Tres millones de fumadores diarios menos en diez años. Campañas de **prevención**, aumento de precios e **interdicciones** reforzadas: Francia multiplica acciones para desincentivar el uso del tabaco.
En la última década, la **consumo de tabaco** en Francia ha mostrado una marcada **reducción**. Según datos de Salud Pública Francia, el 24 % de los adultos entre 18 y 79 años declaró fumar en 2024, en comparación con el 32 % en 2021, mientras que el **tabagismo diario** afecta actualmente al 17,4 % de los adultos, frente al 25 % tres años atrás.
Entre los jóvenes de 18 a 29 años, la disminución es aún más pronunciada, pasando del 29 % al 18 % en el mismo período. En cuanto a los escolares, solo el 0,9 % fumaba diariamente en 2022, comparado con el 25 % de los jóvenes de 17 años hace cinco años. ¿Cómo ha logrado Francia reducir el número de fumadores diarios? Detrás de esta baja hay una **estrategia integral** contra el tabaco implementada en varios frentes.
La **aumento** del precio del tabaco
La **imposición** de impuestos sobre el tabaco se considera un factor crucial en la lucha contra el tabagismo, subraya Salud Pública Francia: “El aumento del precio del tabaco es un fuerte **deterrente** para quienes empiezan a consumir, así como un incentivo significativo para los fumadores que desean dejarlo”. Esta política, combinada con diversas leyes antitabaco, ha demostrado ser efectiva, especialmente entre los jóvenes y las personas de bajos **ingresos**, quienes son más sensibles al aumento de costos.
Las **medidas legislativas** y reglamentarias
Francia ha ido **fortaleciendo** su marco legislativo para reducir la exposición al tabaco y limitar su acceso. La Ley Veil de 1976 fue la primera medida significativa, que prohibió la publicidad y exigió la inclusión de advertencias sanitarias en los paquetes. La Ley Évin de 1991 amplió estas disposiciones, prohibiendo fumar en lugares públicos, toda publicidad y distribución gratuita, así como la venta a menores de 16 años. El decreto Bertrand de 2006 amplió la prohibición de fumar a la mayoría de los lugares públicos cerrados, medios de transporte y centros educativos. Por último, la ordenanza del 2016 introdujo el **paquete neutro**, homogeneizando el diseño y color de los paquetes.
La **prevención** y el marketing social
Las campañas de **prevención**, dirigidas especialmente a jóvenes y mujeres embarazadas, han recibido un impulso. “El **Mois sin tabaco**, las advertencias gráficas en los paquetes y la prohibición de sabores atractivos (como las cápsulas de mentol) buscan disminuir la popularidad del tabaco”, afirma la agencia de salud.
Los **dispositivos** de cesación
Desde 2018, los **sustitutos** de nicotina son reembolsados en un 65 % mediante receta médica, y las aseguradoras de salud cubren parte del coste. Estas medidas facilitan el proceso de dejar de fumar al proporcionar un apoyo médico y financiero a los fumadores que están motivados, lo que refuerza la efectividad de las campañas de prevención y los aumentos de precios.
Los **planes nacionales** y programas específicos
Francia ha implementado varios planes nacionales para combatir el tabaco, como parte de los **Planes de Cáncer** (2003-2019) y el **Programa Nacional de Reducción del Tabaco** (PNRT). Estos planes combinan legislación, prevención, apoyo para dejar de fumar y financiación de investigaciones y programas preventivos a través del fondo de lucha contra el tabaco.
**Desigualdades** persistentes
A pesar de esta disminución global, algunas **desigualdades** persisten. Los trabajadores manuales y desempleados continúan siendo los grupos más afectados por el consumo diario de tabaco en comparación con los ejecutivos y empleados ocupados, con tasas del 25 % y 30 % frente al 12 % y 19 % respectivamente (Salud Pública Francia). Asimismo, las personas con dificultades económicas fuman tres veces más que aquellas que se consideran financieramente cómodas. Estos datos demuestran que, aunque las medidas públicas han sido efectivas, aún es necesario adaptarlas para alcanzar a toda la población.
En conclusión, la respuesta de Francia a la problemática del tabaco ha sido multifacética y efectiva, logrando una reducción significativa en el número de fumadores. Sin embargo, es fundamental continuar abordando las disparidades que persisten y adaptando las estrategias para llegar a todas las comunidades. La educación, el acceso a servicios de salud y políticas inclusivas son esenciales para continuar con esta tendencia positiva hacia un futuro libre de tabaco.




