El pasado jueves, en un día que marcó su **cuarto cumpleaños**, el joven Jackson ocupó un lugar privilegiado en las gradas del **Centro Court** para animar a su **tía**, Amanda Anisimova, de 23 años, mientras se preparaba para enfrentarse a la n° 1 mundial, **Aryna Sabalenka**, en las semifinales de **Wimbledon**. Esta ocasión especial no solo representaba un partido crucial, sino también una celebración familiar que unía a las generaciones a través del deporte.
Jackson no tuvo la oportunidad de presenciar el último gran momento de su tía, que ocurrió hace seis años en **Roland-Garros**, cuando la prometedora Anisimova, a sus 17 años, se batió en la cancha de tierra batida parisina contra la futura campeona **Ashleigh Barty**. Esa etapa fue reemplazada por tragedia personal, ya que poco después, su padre y entrenador, **Konstantin**, falleció de un infarto a los 52 años, dejando una huella indeleble en su carrera.
Con el paso de los años, el camino de Anisimova no ha sido sencillo. Después de una pausa de seis meses en 2020, sorprendentemente decidió retirarse del circuito en mayo de **2023**, mostrando una valentía admirable al abordar problemas de salud mental. “Desde el verano de 2022, he estado luchando realmente contra el burn-out,” escribió en **Instagram**, enfatizando que su prioridad por aquel entonces era garantizar su **bienestar mental**.
Amanda Anisimova brings her nephew on the court for the interview after reaching her 1st Wimbledon SF.
This kid’s aunt is pretty cool. 🥹 pic.twitter.com/GqtO2WXaj4
— The Tennis Letter (@TheTennisLetter) July 8, 2025
Durante los ocho meses fuera de las canchas, Anisimova exploró nuevas facetas de su vida, como asistir a la **universidad** en **Florida**, viajar con amigos y dedicar tiempo a la **pintura**. “Era algo que realmente disfrutaba fuera de la cancha, me ayudaba a despejar la mente y ser creativa,” compartió, lo que llevó a un cambio significativo en su enfoque hacia su carrera.
Un Nuevo Enfoque en la Vida y el Deporte
Tan impactante fue su evolución que decidió lanzar una campaña llamada **”Art for Hope”** (Arte para la Esperanza), donde vendía sus obras en un museo de **Nueva York** y donaba las ganancias a organizaciones benéficas que apoyan la salud mental. Esta pasión por el arte la inspiró para volver a las competencias en **enero de 2024**, donde comenzó desde el puesto 442 del ranking mundial.
En solo seis meses, su esfuerzo le permitió llegar a la **final de WTA 1000** en Toronto y, más tarde, hacerse con su mayor título en **Doha** en febrero, un regreso triunfal que sorprendió a muchos. “Siempre supe que, sin importar cuánto durara mi ausencia, regresaría al circuito. Tenía tanto que lograr en este deporte,” confesó tras una victoria impresionante en Londres.
Anisimova se ha convertido en un **modelo a seguir**, enfatizando la importancia de ser honesta sobre problemas que históricamente han sido estigmatizados. “Hemos visto a muchos jugadores luchar contra esto. Ahora, más equipos están comenzando a entender lo que se necesita para crear más **felicidad** en la vida de los jugadores. Es vital disfrutar tanto dentro como fuera de la cancha,” declaró, reafirmando su compromiso con el bienestar mental.
Con su clasificación asegurada en el **top 10** mundial al finalizar Wimbledon, Anisimova busca añadir más colores a su ya notable trayectoria. “Abordo las cosas con una perspectiva diferente ahora, aceptando los retos que aparecen de una manera que antes no hacía,” concluyó, reflejando el crecimiento personal y profesional que ha experimentado en este último año.


