
Dirigió al Palermo en la Serie B al son de los goles. La pasión por los tatuajes, un apellido poco popular y un lío demasiado largo e insatisfactorio hasta el desembarco en Sicilia
Quizá sea el momento de tatuarse algo relacionado con el balón. Tal vez el escudo de armas de Palermo, una fecha simbólica, dos pequeños e indoloros números engastados en negro… sobre rosa. Destino. Matteo Brunori escribió la historia de su vida en sus brazos, pero evitó dedicar espacio a su obra. Corazones, tribales, números.


