El trofeo super-G convierte a Federica en la única azul capaz de llevarse a casa tres copas y hacerlo en tres especialidades diferentes. La carrera rápida, sin embargo, es también en la que más ha disfrutado el Valle de Aosta y en la que más ha crecido. Este título lo cuenta todo
Tomó lo que tenía que ganar hace dos años, y eso le da la dimensión adecuada a su carrera. La Super-G Cup ganada por Federica Brignone a falta de una carrera tras el 9º puesto en Lenzerheide -Elena Curtoni, la única que podía haberla alcanzado, quedó fuera antes de caer- no pasa a la historia sólo por ser la trajo a casa por primera vez de un azul en esta espléndida especialidad. Es la culminación de una carrera previa, la definición del perímetro del talento del Valle de Aosta. En la 2019-20, año en el que se llevó a casa la general de la Copa del Mundo, Federica también había conquistado los títulos de gigante y combinado -sus otras dos piezas fuertes-, pero el de la carrera rápida se le había escapado por 19 puntos a favor de Corinne. suter Para burlarse de ella estuvo la carrera en La Thuile, en su casa, donde fue segunda con un retraso de centésimas de la austríaca Nina Ortlieb. De haber ganado, la Copa habría sido suya.
Especialidad amistosa
–
Dos años después, Federica completó la colección y esta vez, como acertadamente señaló, finalmente podrá levantar el trofeo frente al público -sucederá en la final de Courchevel/Meribel- después de que el Covid le impusiera que sus tres Los trofeos de 2020 irían directamente a su casa. El supergigante no es la especialidad en la que empezó a ganar, pero sin duda es la que más le divierte y en la que más ha crecido con el tiempo, combinando sus habilidades técnicas con una propensión cada vez mayor a la velocidad. El supergigante ha significado mucho para ella en el último año: en esta especialidad había obtenido, en febrero de 2021, la victoria en Val di Fassa que había reavivado una llama que parecía extinguida, tras la decepción del Mundo Cortina. Taza. Y en supergigante este año ganó tres carreras, en St. Moritz, Altenmarkt y Garmisch, que sellaron la Copa. En los Juegos le fue mal, no encontró el feeling con la pista. Sucede. Más allá de las polémicas y “rumores” externos, lo importante es haber encontrado a Federica.
5 de marzo – 17:13
© REPRODUCCIÓN RESERVADA

