
“La investigación se relaciona con posibles irregularidades al otorgar contratos a los contratistas de defensa para la compra de material militar para la OTAN, como las municiones y los drones”, informó el fiscal público federal el miércoles. Por ejemplo, los empleados de la Agencia de Apoyo y Adquisición de la OTAN (NSPA) en el Gran Ducado de Luxemburgo pueden haber aprobado información confidencial a esos contratistas. “Hay indicios de que el dinero obtenido de estas prácticas ilegales se habría lavado, en parte debido al establecimiento de compañías de consultoría”.


