
VINCENT PREMEL / Biosphoto via AFP
Le Brésil lance un fonds géant pour que protéger ses forêts tropicales devienne plus rentable que de les abattre. Photo d’illustration, une grenouille « Dendropsophus leucophyllatus », à Kaw, Guyane française.
El desafío de la deforestación en Brasil
El Brasil lanza una iniciativa innovadora para transformar la protección de sus bosques tropicales en una fuente de ingresos. En la víspera de la COP30, se presentará el Tropical Forests Forever Facility (TFFF), un fondo de inversión global que tiene como objetivo fundamental retribuir a los países en desarrollo que preserven sus selvas. Esta estrategia busca hacer más rentable la conservación que la tala.
Un fondo sin precedentes
El TFFF tiene como meta recaudar 125 mil millones de dólares, provenientes tanto de gobiernos como de inversores privados. Estos recursos se destinarán a compensar a los países que logren mantener sus bosques intactos, un pilar crucial en la lucha contra el cambio climático y la pérdida de biodiversidad.
Mecanismo de financiamiento
El funcionamiento del fondo es innovador: los recursos se invertirán en los mercados financieros y las ganancias se utilizarán para pagar anualmente a los países en desarrollo por cada hectárea de bosque que se logre proteger. Sin embargo, la aceptación inicial ha sido entusiasta, pero es necesario ver cuántos países e inversores se sumarán al proyecto.
Impacto alarmante de la deforestación
Cada minuto desaparecen 18 campos de futbol de bosque primario. La mayoría de estas áreas se encuentran en países tropicales y empobrecidos, donde la tala es más lucrativa que la conservación. A pesar de algunos avances, la tasa de deforestación en Brasil se mantiene alarmantemente alta.
Un problema global
Las selvas tropicales son vitales para la regulación del clima y contienen el 75% de la biodiversidad del planeta. Su destrucción no solo libera grandes cantidades de carbono, sino que también amenaza a innumerables especies animales y vegetales.
Próximos pasos para el TFFF
Para que este fondo funcione, se requerirá la recaudación inicial de 25 mil millones de dólares de gobiernos patrocinadores, seguido de 100 mil millones de dólares de inversionistas privados, incluyendo fondos de pensiones. Este enfoque representaría una ruptura con el modelo tradicional de financiamiento a proyectos de conservación y se propone como una solución más sostenible y eficiente.
Beneficiarios del fondo
Solo un número limitado de países serán elegibles inicialmente, aquellos que mantengan un bajo índice de deforestación, inferior al 0.5%. Brasil, Indonesia y la República Democrática del Congo podrían ser los principales beneficiarios, recibiendo cientos de millones de dólares anualmente.
Perspectivas y críticas
Si bien la propuesta ha generado entusiasmo, también han surgido críticas sobre su viabilidad y los métodos de supervisión. Algunos expertos y organizaciones no gubernamentales consideran que este modelo podría representar un “capitalismo verde”, cuestionando sus verdaderas intenciones y efectividad. Sin embargo, hay quienes, como Mauricio Voivodic del WWF Brasil, argumentan que cualquier medida es preferible a no hacer nada frente a la crisis climática actual.



