
El centrocampista ofensivo ruso no ha convencido del todo al Atalanta y busca un relanzamiento. El posible cambio de forma de Mihajlovic es una oportunidad para él
Joey Saputo llegará el fin de semana y el lunes, salvo aplazamiento, presentará personal y oficialmente al nuevo jefe del área técnica Giovanni Sartori y al “nuevo” ds Marco Di Vaio, los dos “corresponsales” de un mercado aún no tomado. apagado. En constante contacto con Sinisa Mihajlovic, Sartori y Di Vaio van arreglando poco a poco algunas piezas: desde renovaciones (Skorupski es inminente, hasta 2025) hasta cesiones. Y una posible venta podría hacer que Sartori se encamine hacia un jugador propiedad del Atalanta: se trata de Aleksej Miranchuk, un comodín ofensivo de 26 años. ¿Fuera de Orsolini y dentro de Miranchuk? Ni obvio ni imposible.
Calidad y 3-4-2-1
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La calidad es fuente de ideas y principio básico del juego de Sinisa Mihajlovic (a la que su hija Viktorija, en Instagram, le dedicó un verso de la canción “Warrior”). Luego, en el último campeonato, hubo que virar hacia “más portería a cero y menos abordajes a ciegas”, pero la sensación es que a partir del próximo año la primera piedra de la nueva reanudación es “marcar un gol extra”, por lo que buscando potencia de fuego ofensiva para potenciarla. Como cuando Sinisa llegó al Bolonia en 2019. Esta es un poco la bisagra sobre la que Sartori y el técnico del Bolonia encontraron el punto de encuentro: ya no el 3-5-2 sino el 3-4-2-1 sí. Y es en ese contexto que encaja la valoración ligada a Miranchuk, dejando al Atalanta como comodín cualitativo que el nuevo responsable del área técnica está convencido de poder relanzar.
¿Sacrificio de oso?
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El último año del comodín ofensivo ruso no fue un himno para despegar. Solo dos goles, muchas piezas del juego en las 19 apariciones totales con Gasp. Comprado hace dos años por 14 millones de euros, hoy Miranchuk es un jugador que busca un aumento y que inevitablemente tendrá un coste menor: el Atalanta se lo llevó procedente del Lokomotiv de Moscú en 2020 y no cabe duda de que se esperaba algo más. Miranchuk del Atalanta tendrá que marcharse así como el Bologna tendrá que echar mano de la tesorería de los fichajes por si quiere hacer este tipo de inversiones. Orsolini nunca parece más lejano que cerca de Bolonia. El lateral es y será la primera opción del Sassuolo en caso de venta de Berardi (pero también del Napoli si sale Politano) y la cantidad que querrá cobrar el Bologna (de 12 a 15 millones) se convertirá en un “nest egg” para dar el asalto en Miranchuk. La posibilidad existe, existe.
8 de junio – 10:31
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