
BRENDAN SMIALOWSKI / AFP
Mohammed ben Salmane et Donald Trump dans le Bureau ovale de la Maison Blanche, à Washington, le 18 novembre 2025.
El 18 de noviembre de 2025, el príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed ben Salmane, se reunió con el expresidente estadounidense Donald Trump en la Casa Blanca. Esta cumbre atrajo la atención mundial, especialmente en el contexto del asesinato del periodista Jamal Khashoggi y las implicaciones políticas de esta tragedia.
El legado de Jamal Khashoggi
Khashoggi, un exaliado del régimen saudí y crítico feroz del mismo, fue asesinado el 2 de octubre de 2018 en el consulado saudí en Estambul. Su muerte, considerada un ataque directo a la libertad de prensa, llevó a la comunidad internacional a cuestionar la responsabilidad del gobierno saudí, especialmente la de ben Salmane. A pesar de las acusaciones en su contra, el príncipe nunca ha enfrentado sanciones significativas ni consecuencias legales serias.
La defensa de Trump
Durante la reunión, los periodistas no pudieron evitar abordar el tema del asesinato de Khashoggi. En respuesta, Donald Trump se apresuró a pedir que no se “incomodara” a ben Salmane, defendiendo su gestión y citando el trabajo “fenomenal” del príncipe heredero. Este tipo de apoyo se interpreta como una salvaguarda política para ben Salmane, quien se ha convertido en una figura esencial en la geopolítica del Medio Oriente.
Reacciones del príncipe heredero
Ante la pregunta sobre Khashoggi, ben Salmane expresó que la situación fue “dolorosa” y reconoció que fue “una enorme error”. Se comprometió a tomar todas las medidas necesarias para evitar que algo similar suceda en el futuro, una declaración que parece un intento de mitigar las críticas internacionales.
Implicaciones económicas
En el transcurso de la reunión, ben Salmane prometió invertir 1,000 millones de dólares en los Estados Unidos en un futuro cercano. Esta oferta parece servir no solo como un compromiso económico, sino también como un intento de fortalecer relaciones bilaterales ante los desafíos globales actuales.
Conflictos de interés
Trump, a su vez, negó cualquier conflicto de interés relacionado con las operaciones de su familia en Arabia Saudita, enfatizando que no tenía nada que ver con los negocios familiares, los cuales ya estaban estableciendo conexiones en el país. Esta declaración se produce en un ambiente de creciente escrutinio sobre los vínculos entre líderes estadounidenses y el régimen saudí.



