
Según los conocedores, es una pose de potencia indiscutible: una apariencia segura de sí mismo, apretada de traje y con las yemas de los dedos sobre la mesa. Por ejemplo, Melania Trump es retratada en su foto oficial como Primera Dama de los Estados Unidos. El retrato en blanco y negro que ha lanzado la Casa Blanca fue realizada por el fotógrafo de la Cámara de los Trump. Sorprendentemente, eso no es un estadounidense, sino un belga: Régine Mahaux. Así fue como terminó en la Casa Blanca.
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