
PAUL ELLIS / AFP
El rey Carlos III, en Preston, Inglaterra, el 9 de febrero de 2026.
La Familia Real Británica Rompe el Silencio
Hasta ahora, la familia real británica había mantenido un discreto silencio sobre el escándalo de Jeffrey Epstein. Sin embargo, el pasado lunes 9 de febrero, el rey Carlos III expresó su «profunda preocupación» por las acusaciones dirigidas hacia su hermano Andrew. En un comunicado emitido por el Palacio de Buckingham, se afirmó que el rey está «dispuesto a ayudar a la policía» si se le solicita.
Declaraciones de la Casa Real
El comunicado del Rey indicaba que «es responsabilidad de Andrew Mountbatten-Windsor responder a las acusaciones específicas». Este hecho se produce en un momento en que la policía está «examinando» la posibilidad de que Andrew haya entregado información confidencial a Epstein en 2010, cuando ocupaba el cargo de enviado especial para el Comercio.
En la misma jornada, el príncipe William y la princesa Kate también se manifestaron, por primera vez, sobre el tema. Un portavoz del Palacio de Kensington declaró que «están profundamente preocupados por las revelaciones que han surgido», y que «sus pensamientos están con las víctimas» del delincuente sexual Jeffrey Epstein, quien se suicidó en prisión en 2019.
El Enredo de Epstein y la Familia Real
A medida que el Primer Ministro Keir Starmer también enfrenta presiones por el escándalo, la monarquía británica se enfrenta a nuevos hechos que complican su imagen, especialmente los vínculos entre Epstein y Andrew, hermano de Carlos III.
Emails Comprometedores
La situación se ha vuelto más tensa con la publicación de fotografías de Andrew en situaciones comprometedoras y la revelación de correos electrónicos invitando a Epstein a discusiones en Buckingham Palace. Los correos revelan que Andrew pudo haber enviado a Epstein informes confidenciales relacionados con su papel como representante comercial del Reino Unido.
Un correo de noviembre de 2010, al que tuvo acceso la AFP, muestra a Andrew enviando documentos a Epstein poco después de recibirlos. Esta correspondencia se produjo tras la condena de Epstein en 2008 por delitos relacionados con menores de edad.
Consecuencias Históricas
Ante el aumento de las investigaciones, el rey Carlos III tomó la decisión histórica de despojar a Andrew de sus títulos reales, así como de forzar su salida del Royal Lodge en Windsor, donde había residido durante más de 20 años. Actualmente, Andrew se ha mudado a Norfolk, cerca de la propiedad de Sandringham.
El escándalo actual cuestiona no solo la reputación de la familia real, sino también su capacidad para superar crisis de tal magnitud. El futuro de la monarquía británica se enfrenta a un test crucial a medida que se desarrollen estos acontecimientos.





