
Las firmas recogidas para el referéndum contra la ley de Autonomía Diferencial pedían anular toda la ley, no sólo algunas partes: “Nuestra batalla continúa”. Así lo afirmó el secretario de la CGIL: Mauricio Landini entrevistado en radio24 Por María Latella.
“La sentencia del Tribunal Constitucional, cuyas razones deben leerse, confirma las razones de nuestras motivaciones. Es una ley que divide al país y está mal. Se han recogido un millón 300 mil firmas para la derogación total de esta ley y apoyamos la necesidad de derogarla en su conjunto, no sólo en algunos puntos.
El sindicato no teme la violencia (“de la manera más absoluta”) por la huelga general del 29 de noviembre: “el movimiento obrero siempre ha luchado contra la violencia, ha derrotado al terrorismo rojo y negro y en su momento ha derrotado al fascismo y Nazismo”: así Landini, explicando que el sindicato quiere ampliar los espacios de la democracia y que la participación es también una respuesta “al malestar social que ha surgido, porque cuando eres pobre y trabajas algo no funciona”.
“Nuestras herramientas – subrayó Landini – son democráticas, salimos a la calle, hacemos huelga, pedimos votar en referendos, pedimos ampliar todas las herramientas de participación. Las personas que salen a la calle con nosotros lo hacen con las manos libres, sin capuchas y sin pasamontañas. De hecho, salimos a la calle porque nuestra democracia está hoy en crisis: la desigualdad ha aumentado, la gente no se siente representada y el 50% de los italianos no vota. Pensamos que esta crisis debe abordarse ampliando los espacios de la democracia y practicándola. Y sobre todo es necesario reconstruir la confianza para responder a la desigualdad social y al enfado total que ha surgido”.
La ley de presupuesto “es una maniobra injusta y también peligrosa para el país: para reducir la deuda recorta el gasto público y no actúa sobre los ingresos y recorta las inversiones, desde el sector del automóvil, hacia el sur. Y recortar el gasto significa recortar la atención sanitaria, las escuelas, los servicios sociales; de hecho, significa empeorar la vida de los ciudadanos. Y la reforma fiscal no lleva el dinero a donde está”. Por último, estas son las palabras de Maurizio Landini entrevistado en Radio24 por Maria Latella. “Un país que tiene 90 mil millones en evasión fiscal no puede seguir haciendo amnistías acordadas o impuestos fijos – añadió – parece correcto que los trabajadores y pensionados paguen hasta el 43% en impuestos y que los ingresos se graven al 24% y que el real patrimonio el 12% y que con el impuesto único el autónomo paga el 15%. A igualdad de ingresos debería haber la misma tributación. Y como dice la constitución, cada uno debe pagar impuestos según su capacidad de pago.




