
El Aumento del Brote de Tos Ferina en EE. UU.
La tos ferina, comúnmente conocida como tos convulsa, ha experimentado un aumento dramático en los Estados Unidos, con casos que han subido casi 25 veces en los primeros meses de 2023. Texas, en particular, ha reportado los números más altos, con 1,928 casos en 2024 y más de 3,500 para octubre de 2025. Las cifras a nivel nacional son igualmente alarmantes, con cerca de 6,600 casos registrados en los primeros tres meses de 2025, lo que representa un aumento de cuatro veces respecto al año anterior y 25 veces más que en el mismo periodo de 2023.
Los funcionarios de salud estatales y federales destacan que este incremento es impulsado por varias razones, incluida la reducción de las tasas de vacunación y la disminución de la inmunidad. La tos ferina es una infección respiratoria altamente contagiosa que puede ser especialmente peligrosa para los lactantes, los ancianos y las personas con sistemas inmunológicos debilitados.
¿Aumento por Disminución de Inmunidad o Vacunación?
Expertos han señalado que, aunque las vacunas son altamente efectivas para prevenir enfermedades graves, su capacidad para bloquear infecciones disminuye con el tiempo. Este fenómeno es similar al de las vacunas contra COVID y la gripe. “Los casos de tos ferina aumentan de manera cíclica debido a la disminución de la inmunidad, pero la magnitud del brote y las posibles consecuencias graves en niños que no pueden ser vacunados pueden ser mitigadas por una alta cobertura y buena comunicación”, afirmó Demetre Daskalakis, exjefe del programa de inmunización de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
Desde la introducción de la primera vacuna contra la tos ferina en el siglo XX, la enfermedad se controló significativamente. No obstante, las tasas de vacunación han disminuido desde la pandemia de COVID-19, y el aumento de las exenciones no médicas en varios estados ha ampliado las brechas de inmunidad, haciendo que las comunidades sean más vulnerables a los brotes.
Los Bebés Son los Más Afectados
Los bebés menores de un año son los más expuestos a los riesgos asociados con la tos ferina. Algunos pueden dejar de respirar brevemente durante los ataques de tos severos, lo que a menudo requiere hospitalización. Alrededor de uno de cada cinco bebés hospitalizados desarrollan neumonía, y aproximadamente el 1% fallece debido a la infección. Para proteger a los recién nacidos, el CDC recomienda encarecidamente que las mujeres embarazadas se vacunen con Tdap en cada embarazo, lo que ayuda a transferir anticuerpos protectores de la madre al bebé.
Obstetras y pediatras deben revisar la vacunación de Tdap durante cada embarazo y asegurarse de que adolescentes y adultos estén al día con sus refuerzos.
Precauciones frente a la Tos Ferina
Con la llegada de la temporada de festividades, los expertos en salud instan a las familias con recién nacidos a ser especialmente cautelosas. Se recomienda asegurar que los bebés y niños estén completamente al día con sus vacunas de rutina, así como que todos los miembros de la familia reciban las vacunaciones contra la influenza, COVID y RSV.
Además, las familias deben evitar que personas enfermas se acerquen a los recién nacidos. Si un bebé desarrolla tos, muestra signos de pausas en la respiración o parece inusualmente decaído, los cuidadores deben buscar atención médica de inmediato.
Con el aumento de casos de tos ferina y las vacaciones a la vuelta de la esquina, la concienciación y la acción son más importantes que nunca para proteger a los más vulnerables.


