
La provincia de KwaZulu-Natal ha sido catalogada como zona de desastre. La ciudad portuaria de Durban, donde viven 3,5 millones de personas, y sus alrededores se han visto especialmente afectados. Cerca de 41.000 personas se han visto afectadas por las inundaciones, informan las autoridades locales.
Las fuertes lluvias del fin de semana pasado provocaron daños en casas, caminos y puentes, entre otras cosas. El transporte marítimo en uno de los puertos más activos de África también se vio interrumpido. El alcance de los daños aún se está determinando.
El presidente Cyril Ramaphosa, durante una visita a la zona afectada, habló de “un desastre de enormes proporciones” que es “claramente” resultado del cambio climático.
