En el contexto actual de la **guerra en Ucrania**, el presidente ucraniano **Volodymyr Zelensky** ha hecho un llamado urgente a los **Estados Unidos** y a **Europa** para que tomen medidas **concretas** contra la agresión rusa. Este pronunciamiento se produce tras una nueva ola de ataques nocturnos perpetrados por **Moscú**, que lanzó más de **300 drones** y siete **misiles**, de los cuales dos eran de fabricación **norte-coreana**.
Zelensky enfatizó que es esencial que la respuesta a estas agresiones no sea el **silencio**, sino que se traduzca en una **acción directa**, tanto de América, que posee el poder para obligar a Rusia hacia la paz, como de Europa, que debe mostrarse **firme** ante esta crisis. En sus propias palabras, пишить «Una acción concreta es lo que se necesita en estos momentos críticos».
Los recientes ataques aéreos se producen en un contexto en el que los **diálogos de paz** entre Rusia y Ucrania, iniciados en **Istanbul** en mayo, se encuentran **estancados**. Moscú había prometido represalias tras una serie de ataques ucranianos, los cuales fueron respuestas a la invasión rusa que comenzó en **2022**.
En el ataque de la noche del lunes a martes, la fuerza aérea ucraniana reportó que **315 drones explosivos** fueron disparados hacia Ucrania, de los cuales **213** fueron derribados y los **siete misiles** restantes también fueron neutralizados.
Varias regiones afectadas por los bombardeos rusos
Las **fronteras** de varias regiones ucranianas han sido impactadas por los ataques o por la caída de escombros de drones derribados, particularmente en la **ciudad portuaria de Odessa**, donde se reportaron **dos muertes** y **nueve heridos**, de acuerdo al gobernador regional **Oleg Kiper**.
Entre los incidentes destacados, un **hospital materno** fue alcanzado, pero milagrosamente no se reportaron víctimas, ya que el personal y los pacientes habían sido **evacuados**. En **Kiev**, la capital, varios **edificios residenciales** y **almacenes** fueron impactados, resultando en cuatro personas heridas. Un reportero de la **AFP** reportó haber escuchado al menos **doce explosiones** así como disparos de la defensa antiaérea.
Sin embargo, se observan tensiones aún más amplias. El **presidente estadounidense**, **Donald Trump**, se ha distanciado en las últimas semanas, indicando que podría permitir que el conflicto continúe, y comparando la situación con “niños pequeños peleando”. La falta de apoyo claro de Washington ha complicado las **respuestas** de los europeos, que han amenazado con nuevas sanciones masivas a Rusia.
En Rusia, la respuesta ante los ataques ucranianos también ha sido notable; trece **aeropuertos** permanecieron cerrados durante la noche por **razones de seguridad**, incluyendo los aeropuertos principales de **Moscú** y de **San Petersburgo**. Hasta ahora, el único progreso visible en las negociaciones se ha dado con un segundo intercambio de **prisioneros de guerra** programado para los próximos días.
Sin cese al fuego a la vista
En el terreno, los combates continúan intensificándose. La **armada rusa** reportó recientemente haber ingresado en la región de **Dnipropetrovsk**, algo que no ocurría desde hace más de tres años. Esta región limita con **Donetsk** y **Zaporijjia**, que ya están bajo control parcial ruso.
Las fuerzas de Moscú, que actualmente ocupan aproximadamente el **20%** del territorio ucraniano, han mantenido su ofensiva en la región de **Sumy**, situándose a pocos kilómetros de la capital de la región. Mientras tanto, las negociaciones de paz siguen estancadas, ya que Rusia continúa presentando demandas que son consideradas inaceptables por Ucrania.
Moscú ha exigido la cesión de los territorios que reclama haber anexado y la renuncia de Ucrania a su posible **adhesión a la OTAN**. Por su parte, Ucrania solicita la retirada total de las tropas rusas y **garantías de seguridad** concretas de los aliados occidentales, enfatizando que la postura rusa es un **ultimátum**.
La situación en Ucrania sigue siendo crítica, con ataques constantes y un estancamiento en las conversaciones de paz. La comunidad internacional enfrenta el desafío de demostrar una respuesta efectiva que priorice la estabilidad y la paz en la región.

